COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Aunque los ingresos de YPF aumentaron en relación al año 2018, el deterioro de activos y el impacto de las políticas nacionales explican en gran parte el resultado negativo: la caída en el precio del gas por la sobre oferta generada por el exceso de subsidios a Vaca Muerta y el congelamiento de precios del petróleo –en agosto último- para frenar la suba de combustibles en agosto último se inscriben entre esas causales. La petrolera presenta en estos días el valor más bajo de acciones en su historia: 7,58 dólares; cuando Repsol la compró, en 1999, el valor superaba los 42 dólares.

“La pérdida operativa neta de impuestos fue de 33.379 millones de pesos producto del impacto extraordinario del cargo por deterioro del valor de sus activos (impairment) en el tercer trimestre, la situación macroeconómica en general y las políticas particulares para el sector durante el 2019”, explicó la compañía en su comunicado oficial.

En rigor, las pérdidas no se dan por una caída de ingresos, ya que estos tuvieron un incremento del 55,7 por ciento en relación a 2018, mientras que el indicador EBITDA (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización de la empresa) tuvo un crecimiento del 39,7% en pesos respecto del 2018.

Esto se explica porque la generación de caja operativa tuvo un crecimiento del 73 por ciento, alcanzando los 217.137 millones de pesos, “lo que le permitió a YPF financiar con fondos propios la totalidad de su plan de inversiones. A su vez, en pesos las inversiones fueron un 80 por ciento superiores a las del año anterior”.

Producción de petróleo y gas

“En materia de producción, la compañía mostró resultados consolidados”, asegura el informe oficial, aunque los mejores resultados se dan en Vaca Muerta, mientras que en la cuenca San Jorge los indicadores de producción siguen siendo negativos.

“Las reservas de YPF se mantuvieron en línea con los niveles históricos, pero reflejaron positivamente el impacto del desarrollo del no convencional de la formación Vaca Muerta. Hoy más del 30% de las reservas de la compañía provienen de sus áreas no convencionales”, informó la operadora.

“En el cuarto trimestre de 2019 la producción total de hidrocarburos mostró un crecimiento del 5,4% respecto del mismo período del año anterior debido a un aumento de la demanda a YPF de gas natural por parte de usinas y clientes en el exterior, aunque durante el año cayó un 3%, impactada por el comportamiento del mercado de gas caracterizado por exceso de oferta”.

“Es de destacar los resultados en materia de producción neta de no convencional que, en el cuarto trimestre de 2019, superó los 111.000 barriles de petróleo equivalentes diarios, lo que representa un aumento del 71,9% respecto del cuarto trimestre 2018”.

En materia de producción convencional, la compañía mantiene enfocada su estrategia en recuperación secundaria y, especialmente, en la recuperación terciaria en los bloques Manantiales Behr, Los Perales en el Golfo San Jorge y Desfiladero Bayo en Mendoza.

Combustibles

Según el informe, los precios de combustibles y otros derivados tuvieron un crecimiento por debajo de la inflación del año pasado: “En el segmento del Downstream, los precios de sus principales productos se mantuvieron por debajo de la inflación del año 2019. Los precios de las naftas aumentaron un 44% y del gasoil un 55%, mientras que en dólares los precios cayeron un 14,2% y 4,2% respectivamente”.

Caída de acciones

En los últimos días, el precio de la acción de la petrolera llegó a 7,58 dólares, marcando un nuevo mínimo histórico. Vale recordar un dato vinculado a la región: cuando Repsol compró las acciones que estaban aun en manos de la provincia de Chubut, en 1999, en un precio cercano a los 42 dólares por acción, lo que representaba una oferta por sobre el valor de mercado, hasta poco tiempo atrás cotizaba en 38 dólares. La provincia vendió en ese momento el 0,5 por ciento de acciones, por un valor del orden de los 78 millones de dólares.

En momentos de mayor expansión de la petrolera, el valor llegó a superar los 60 dólares.

En este caso, la situación se explica por una combinación de factores internos y externos. En el primer ítem, lo vinculado al mercado interno, con una sobre oferta de gas a partir de los incentivos a Vaca Muerta –por vía de millonarios subsidios del Estado-, que hoy llevan los precios del fluido por debajo incluso de valores internacionales (en enero hubo ofertas de apenas 1 dólar por Millón de BTU, en las licitaciones para compras por parte de generadoras de energía), además del retraso de precios de combustibles generado desde agosto último.

Por otro lado, la situación general es la misma que afecta a todas las petroleras del mundo: el impacto del coronavirus y la retracción de precios internacionales también es un factor que lleva hacia abajo la cotización de acciones de la principal petrolera del país.