NEUQUÉN - Así se desprende del informe elaborado por el especialista Luciano Fucello, country manager de la firma NCS Multistage, en el que se reflejó la tarea de las principales operadoras tanto en las áreas de petróleo y de gas natural, y en las reservas no convencionales de shale y tight.

De acuerdo al trabajo difundido hoy, la mayor actividad fue registrada por la petrolera nacional YPF con 230 etapas de fractura en shale y otras 18 en tight.

La empresa anunció este mes que tiene inversiones planificadas por US$2.600 millones en Vaca Muerta para el corriente año, de los cuales 1.502 millones corresponden a la empresa argentina de mayoría estatal, y el resto a las petroleras asociadas con las que opera en distintas áreas.

El plan de producción de petróleo y de gas en la formación no convencional neuquina para diciembre de este año proyecta un crecimiento de 56% y 70% respectivamente, en el comparativo con igual mes de 2020, y anunció que trabajarán con 3 sets de fractura en la actividad no convencional promedio durante el año y sumarán un cuarto set para las operaciones de tight.

De acuerdo al trabajo de NCS Multistage difundido hoy, a YPF le siguieron en desempeño durante el tercer mes del año las compañías Tecpetrol con 150 etapas de fractura , Shell con 124, Pan American Energy con 92, Pluspetrol con 68, Chevron con 39, ExxonMobil con 26 y Vista Oil&Gas con 4.

De esta manera, Vaca Muerta logró su nivel histórico más alto de actividad medido en etapas de fractura al ratificar el proceso de incremento de operaciones que había permitido en febrero llegar a 692 etapas de fractura por parte de las distintas operadoras, aún por debajo del récord alcanzado en igual mes de 2019, con 746 etapas, ahora superadas.

Vaca Muerta alcanzó el mayor nivel de actividad de su historia medido por la cantidad de fracturas

El año pasado, en un escenario global marcado por al pandemia, la actividad en Vaca Muerta cerró con un promedio de 269 fracturas mensuales, una caída de casi el 50% respecto a las 534 de 2019.

En 2019, Vaca Muerta alcanzó su nivel histórico más alto, con 6.425 etapas de fracturas y 33% más de producción en las áreas en concesión respecto de 2018.

La técnica de fractura, o fracking en inglés, es la forma en que se estimulan los pozos de recursos no convencionales como el de Vaca Muerta, y es un indicador para medir el nivel de actividad en los campos.