COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El gerente de Petrominera Chubut, José Luis Esperón, opinó que la tensión en oriente medio por el conflicto Estados Unidos-Irán podría acarrear complicaciones si los precios superan los 70 dólares por barril, ya que desacomoda los planes de inversión realizados sobre una proyección en torno a los 60 dólares para el año recién iniciado. Además, valora en esta entrevista exclusiva con ADNSUR las proyecciones para aumentar la producción en áreas como Pampa del Castillo, Bella Vista Sur y El Tordillo, lo que podría impactar favorablemente no sólo en regalías petroleras, sino en actividad y creación de empleo.

-¿Qué consecuencias podrían esperarse en Chubut o la cuenca San Jorge en general, a partir de lo que está pasando en el plano internacional?
-Principalmente, la mayor preocupación es que todos los presupuestos para el año 2020 estaban calculados sobre la base del crudo tipo Brent con precios de entre 50 ó 60 dólares por barril y hoy vemos que está a casi 70 dólares. Esto implica reformular los presupuestos y esperar los próximos 3 meses a ver qué acontecimientos habrá y cómo impactan. Una de las mayores preocupaciones son los vaivenes a los que nos vemos sometidos. Hace 3 meses hubo un ataque con drones a la refinería de Aramco (Arabia Saudita) y ahí también una brusca subida del Brent, pero luego se estabilizó, con lo cual pensamos que hoy puede pasar algo similar. La preocupación fundamental es qué va a pasar con el tercio de la producción mundial que circula por el estrecho de Ormuz, que está frente a la costa (norte) de Irán y es un estrecho de 33 kilómetros por donde circula un tercio de la producción mundial de petróleo por día. Hace algunos meses fueron atacados buques japoneses, por ejemplo, mientras que Inglaterra salió a tomar precauciones, además de buques estadounidenses y de muchos otros países. Esto encarece todo, porque suben los valores de los seguros y el flete, llevando los precios hacia arriba, ya que en los últimos meses fueron atacados cinco buques petroleros, de los cuales se hundieron dos.

-Hoy el precio está cerca de 70 dólares, si bien es alto respecto de los últimos meses, no es tanto como los que hubo entre 2003 y 2015, o incluso el año pasado estuvo, hasta octubre, entre 70 y 80 dólares. ¿Tanto se desacomoda la ecuación con esta suba? 
-No, lo que es negativo es un escenario por encima de esos valores, si hubiera algún tipo de represalia de Irán por la muerte del general Soleimani subiría muy por encima de los 70 dólares. Ahí sí habrá más complicaciones, creo que por encima de los 70 dólares empiezan los mayores problemas. Además, llevamos apenas 5 días del año y ya hay que cambiar la planificación. Si llegara a un pico de 100 dólares, por ejemplo, esto impacta en captación de recurso humano que después, al bajar, deja gente desocupada, como ya pasó en su momento. Por otro lado, hoy la mayor parte del recurso humano y la capacidad técnica están priorizados en Vaca Muerta. Hay que sumar el tema de los combustibles. Un crudo a 90 dólares sería de mucha presión para las naftas y el gas oil, lo que lleva a una espiral de mayores costos de todo, afectando a la gente. También podría derivar en que se pretenda aplicar mayores retenciones desde el gobierno nacional. Lo que más necesita este sector es estabilidad y en el escenario actual muestra todo lo contrario. Con un mercado estable, hay más oportunidades para nuestra región. El crudo Escalante puede tener un horizonte interesante porque es un crudo pesado, que está teniendo mayor demanda por la menor producción de Venezuela y porque la producción shale de Estados Unidos aporta un gran volumen de crudos livianos, que debe ser mezclado con crudos más pesados.

Fronteras adentro

 -¿Cuáles son las perspectivas para mejorar la producción en la provincia, a fin de mejorar los ingresos por regalías?
-Lo que buscamos nosotros desde Petrominera es que todos los yacimientos suban su producción, independientemente del contexto internacional. Un caso puntual es que el 1 de febrero se concretará la entrega del yacimiento Bella Vista Oeste a Capex, que si bien hoy lo viene operando Inter Energy, del mismo grupo, la asunción formal va a implicar la suba de un equipo perforador y una mayor producción, que hoy está en 88 metros cúbicos día y la idea es que se incremente, en un año, hasta los 300 cúbicos diarios. Creemos que puede ser la forma de trabajar en el yacimiento, que contempla una inversión de 50 millones de dólares en los primeros años. Y también vemos el crecimiento en Pampa del Castillo, que está creciendo, porque empezó en 359 cúbicos y hoy está en los 800 cúbicos por día. Además estamos buscando, en conjunto con el ministro  de Hidrocarburos, avanzar con un programa de incentivos para pozos o zonas de baja productividad, como ‘La Guitarra’ o ‘La Guitarrita’, en Pampa del Castillo, o Puesto Quiroga y La Tapera, en El Tordillo; también para algunos pozos de Manantiales Behr, con YPF, que estamos esperando a que concluya el cambio de autoridades. En lo que respecta a Petrominera en sí, el esfuerzo lo vamos a poner, además, en El Tordillo (donde la estatal participa asociada con Tecpetrol) y en áreas marginales como ‘La Guitarra’, que hoy produce sólo 18 metros cúbicos por día y estamos proponiendo un esquema de baja de regalías, con lo que se puede lograr un aumento de producción hasta 250 m.3/día. Hoy el área tiene 99% de agua y se necesitan perforar 22 nuevos pozos y tratar de impulsar un proyecto de polímeros. Además, tenemos que mirar no sólo las regalías, sino también la actividad y el empleo, ya que serían casi 2 pozos mensuales, lo que implica muchos puestos de trabajo para la ciudad. 

-¿Qué puede aportar El Tordillo?
-Si lográramos duplicar la producción actual, que está en unos 1.200 metros cúbicos diarios, podría incrementar las regalías petroleras más de 20 millones de dólares al año y es una meta alcanzable, porque sería volver a niveles de producción que tuvo hasta hace poco tiempo.

-Es decir, ¿hay decisiones que competen al ámbito provincial que pueden implicar importantes aportes desde lo económico y laboral? 
-Hoy lo estuvimos hablando con el nuevo presidente, Javier Touriñán, analizando con él los proyectos que consideramos vitales para Petrominera, ya que además de los ingresos provinciales estos proyectos significan mejoras para los ingresos de la empresa. Creemos que con estas acciones se pueden lograr resultados importantes, con una clara participación del Estado en el control y logrando mejoras para las arcas de la provincia. 

-¿Cuáles han sido los principales lineamientos del nuevo presidente?
-Estuvimos trabajando en estos temas en los últimos días, buscando cómo incrementar los ingresos de la empresa y analizando estos vaivenes internacionales y los presupuestos para las áreas en las que somos socios, para poder trabajar a lo largo de todo el año.