COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Una fuerte caída en la demanda de energía y la reducción de los volúmenes de refino por el fuerte freno al transporte que dispuso China en el marco de la emergencia por la epidemia de coronavirus, determinan que la cotización del petróleo arranque en el primer día hábil de febrero muy por debajo de lo que marcaba un mes atrás, cuando la crisis entre Estados Unidos e Irán llevó la cotización por arriba de los 70 dólares.

De este modo, los dos crudos de referencia a nivel internacional acumulan una caída del 20% en relación a la marca del 6 de enero último, cuando se temía que la tensión en Oriente medio provocara un ascenso incontrolable de precios.

Hoy el panorama es totalmente adverso, lo que confirma una vez más la volatilidad del mercado internacional y la dificultad para contar con pronósticos duraderos.

La principal señal de alerta fue confirmada por la compañía china, Sinopec, que anticipó que reducirá durante febrero en alrededor de 600.000 barriles diarios su actividad de refino, como consecuencia de la fuerte caída en la demanda del transporte, motivada por la emergencia sanitaria que atraviesa el país asiático.

Reunión de urgencia de la OPEP

El drástico panorama provocó una convocatoria de urgencia por parte de la OPEP, que sesionará durante el martes y miércoles en Viena, con participación de su aliado externo Rusia. Según señalan medios internacionales, en el cónclave se evaluará un posible recorte adicional de 500.000 barriles diarios, para compensar la menor demanda que provoca la situación en China.

En diciembre último la Organización de Países Exportadores de Petróleo ya había acordado una reducción adicional de 500.000 barriles, que se sumó a la medida restrictiva que venía aplicando desde 2017, por lo que en enero la producción actual es de 1,7 millones de barriles menos que en aquel año de referencia. Si se concreta un nuevo recorte, la merma se ubicaría en los 2,3 millones de barriles diarios.