COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El petróleo WTI tuvo una histórica caída este lunes mientras que el Brent, que se toma como referencia en nuestro país, se ubicaba en torno a los 27 dólares, en una nueva jornada marcada por los sacudones del mercado internacional. 

“Es como si fuera una bolsa de valores: algunos contratos se pactan a ese precio de 13 dólares, porque el comprador busca asegurarse un precio, pero corre el riesgo de que pague de más si dentro de un mes la cotización es aún más baja, o ahorra unos dólares si se mantiene por encima de ese valor –explicó un analista vinculado al IPAG Seccional Sur, ante la consulta de ADNSUR-. No necesariamente significa que dentro de un mes ésa va a ser la cotización”.

Mientras tanto, se espera el efecto del recorte de producción acordado por la OPEP+, en 10 millones de barriles por día, aunque no sería de  magnitud suficiente para contrarrestar la caída de demanda actual, para lo cual se hubiera requerido el doble del recorte. Sin embargo, se cree que habrá un leve recupero –aunque los precios seguirían en la banda de los 40 a 50 dólares en el próximo año- en el momento en que la economía salga de la cuarentena.

El consultor Daniel Gerold opinó en una entrevista publicada por diario Perfil que la recuperación de precios podría darse de forma rápida una vez superada la pandemia, señalando que los precios para junio de 2021 ya se ubican en 41 dólares.

El exceso de oferta a partir de la caída de demanda por la pandemia mundial sigue provocando sacudones históricos en el mercado petrolero mundial, al punto que algunos analistas ya plantean que se trata de la peor crisis de su historia. Los contratos futuros se aproximan a los mínimos alcanzados en el año 1999, cuando el WTI cayó hasta 11 dólares y en la cuenca San Jorge –que en esa época tomaba esta misma referencia- se llegó a negociar a 9 y 8 dólares por barril.

La evolución negativa sigue mostrando pisos de alto impacto. En Canadá, algunos crudos extra pesados volvieron a negociarse hoy en valores negativos, del orden de los 15 dólares por barril, ya que no hay suficiente capacidad de almacenaje para seguir guardando petróleo que hoy las refinerías no pueden procesar.

Esto se refleja fuertemente en los precios de combustibles en Estados Unidos, donde el galón (equivalente a unos 3,8 litros) de gasolina se vendía esta mañana 43 centavos de dólar, según reflejaba un surtidor en la ciudad de Oklahoma. Es decir, unos 11 centavos por litro, lo que en nuestro país equivaldría a alrededor de 7 pesos, tomando el tipo de cambio oficial.

Vale recordar que en Argentina los precios no se han modificado desde el inicio de la baja del barril de crudo, manteniéndose hoy en 89 centavos de dólar, según la referencia tomada por medios internacionales al establecer las comparativas entre distintos países.

Sureda: “el barril criollo no sirve en este contexto”

Mientras tanto, en Argentina continúa la discusión en torno a si establecerá un precio de referencia para el barril de crudo. El analista José Luis Sureda, ex secretario de Hidrocarburos de la Nación, indicó en diálogo con ADNSUR que en este contexto: “El barril criollo en este contexto no sirve, creo que fue un instrumento útil cuando teníamos demanda y se estableció un valor de referencia para poder mantener la producción. Pero hoy tenemos para almacenar 200.000 barriles por día que están sobrando, ¿qué  producción vamos a sostener?”.

Para Sureda, “lo que puede hacer el Gobierno Nacional para colaborar es sacar las retenciones a la exportación de petróleo, que están en un 12 por ciento, pero después lo más sano que se puede hacer es no tocar el precio del barril y dejar que se resuelva entre las empresas, los trabajadores y el Ministerio de Trabajo”.

También rechazó el argumento de quienes plantean que los precios de las naftas y gasoil deberían bajar en el país: “No creo que tenga que bajar el valor en los surtidores, porque todavía hay un stock de dinero que fue transferido desde las refinadoras al público, porque esos precios se congelaron desde agosto del año pasado.

Otro problema es que las operadoras no consiguen dólar a 65 pesos, sino a 85 pesos, por lo cual esa transferencia es mayor. Y además el gobierno aumentó los impuestos internos en 3 pesos por litro, por lo que veo muy difícil que pueda bajar el precio de un litro de nafta. Los precios van a ir bajando por el propio impacto de la inflación, mientras que muchas operadoras lo que harán es dejar que decline la producción de forma natural, hasta que el mercado vuelva a acomodarse”.