“Desde de 2012 no se alcanzaban estos números”, dijo el secretario de Energía, Darío Martínez. El balance da pie para analizar qué pasó en Chubut y Santa Cruz en el mismo lapso de casi 10 años, en el que la cuenca San Jorge perdió protagonismo, particularmente desde 2020 en adelante.

El informe de la Secretaría de Energía de la Nación detalla que el país alcanzó en diciembre último una producción de 559.000 barriles por día, lo que en números gruesos equivale a alrededor de 88.500 metros cúbicos cada 24 horas.

En diciembre de 2012, según datos del Instituto Argentino del Petróleo y Gas (IAPG), la producción diaria alcanzaba un volumen similar, en torno a los 89.000 metros cúbicos por día. Por entonces, Chubut entregaba algo más de 24.000 cúbicos diarios, que representaba el 27 por ciento del total y Santa Cruz superaba a Neuquén, con más de 19.300 cúbicos diarios (22 por ciento del total). En tercer lugar del ranking se ubicaba el petróleo neuquino, que alcanzaba los 17.500 cúbicos por día (20 por ciento).

Una salvedad en relación a aquellos datos es que Chubut había atravesado, en junio de 2012, el conflicto de los “dragones”, con graves daños en las instalaciones, por lo que la producción se vio afectada durante los años siguientes. Hasta diciembre de 2011, el volumen diario era un poco más alto, en torno a los 27.000 cúbicos por día (las pérdidas por el conflicto se reflejaban en 3.000 cúbicos menos por día, es decir unos 19.000 barriles).

El ‘boom’ de Vaca Muerta

El escenario de los últimos años ha cambiado sustancialmente. Por un lado, el gran potencial de Vaca Muerta y las inversiones canalizadas hacia la cuenca neuquina, al amparo de grandes subsidios para motorizar el aprovechamiento de recursos extraordinarios, permitieron comenzar a revertir una curva de producción que empezó a despegar, en materia de petróleo, en plena pandemia, durante 2020.  

Hoy, Neuquén aporta unos 36.500 metros cúbicos diarios de petróleo, lo que representa alrededor del 42 por ciento de la producción total del país. Chubut logró frenar parte del fuerte retroceso de 2020, pero la extracción actual se ubica en torno a los 23.000 cúbicos por día, manteniendo una incidencia del 26 por ciento en el total, pero con una curva que está declinando en forma sostenida en los últimos 3 años.

Aun cuando los análisis políticos valoran que la actividad volvió a retomar niveles similares, descontando la declinación natural, a los que había antes de la pandemia, lo concreto es que la producción de crudo en Chubut no ha vuelto a crecer.

Cuánto retrocedió Santa Cruz en 10 años

El mayor retroceso en los últimos 10 años, si se analiza a las cuencas linderas, se observa en Santa Cruz, ya que la producción petrolera actual se ubica en alrededor de 11.000 metros cúbicos por día, cayendo su participación a un 13 por ciento del total del país (perdió más de 9 puntos en 10 años).

Varios factores explican el retroceso de la cuenca San Jorge. La alta madurez de sus campos se ubica entre las razones geológicas, pero también las definiciones políticas de algunas operadoras que priorizaron proyectos más rentables en Neuquén, en especial a partir de las políticas de incentivo (necesarias y entendibles) para lograr incrementar la producción del gas existente en aquella provincia, para reducir las importaciones que insumen miles de millones de dólares al país en épocas invernales.

En Santa Cruz también fue notorio el retroceso que tuvo Sinopec desde 2015 en adelante, con una fuerte desinversión, por lo que hoy se revitalizaron las expectativas a partir de la operación asumida por CGC, del grupo Eurnekian, en las áreas que eran operadas hasta hace algunos meses por la compañía de china.

También en el mismo período, a partir de 2016, fue evidente la merma de equipos perforadores de YPF en el norte santacruceño, donde históricamente concentró más actividad que en Chubut, algo que la compañía estatal hoy reconoce y apunta a compensar, al menos parcialmente, con la incorporación de 4 torres de perforación y plantas para la inyección de polímeros, a fin de incrementar la producción a través de técnicas de recuperación terciaria.

Razones vinculadas al mayor costo de yacimientos maduros y altos niveles de conflictividad fueron parte de la explicación desde las empresas sobre aquel proceso de erosión productiva en el norte santacruceño. Según esa visión, los nuevos proyectos también están condicionados a la posibilidad de diálogo y acuerdos con quien fue ratificado recientemente al frente del sindicato de la vecina provincia, Claudio Vidal, quien en noviembre ganó una banca de diputado nacional –derrotando al kirchnerismo en su tierra de nacimiento- y además aspira a gobernar la provincia desde 2023.

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