Actualmente, el gasoil se elabora con una mezcla que alcanza el 12,5% del total en biocombustible, lo que significa más del doble de lo que prevé la ley actual, mientras que desde Córdoba, su gobernador Juan Schiaretti inició una serie de gestiones para que el gobierno nacional lleve esa exigencia al 20%.

Ese elemento, que podría incrementar la actividad de plantas productoras en las provincias productoras de soja y maíz, puede implicar desbalanceos a la hora de prever la producción de petróleo, ya que la suba del componente bio reduce proporcionalmente la demanda de petróleo. 

El tema podría tratarse en la OFEPHI, la organización que integra a las provincias productoras de petróleo, entre las que se incluyen Chubut, Santa Cruz y Neuquén, ya que en caso de avanzar el planteo de Schiaretti, la proporción se elevaría hasta un 20% con precios muy desproporcionados: mientras el litro de biodiesel debe abonarse a 176 pesos, el precio del gasoil sale de refinería a 81,50 pesos. 

En el sector se advierte que las subas podrían continuar, ya que en los últimos tres años el precio del bio combustible se elevó un 528%, mientras que el bioetanol aumentó un 346,5%. Comparativamente, los combustibles se actualizaron en la mitad de esos valores, en igual período. La diferencia, señalan, fue absorbida por las empresas que producen y venden el combustible a los consumidores.

Recientemente se había acordado una baja en la proporción de biocombustibles, con un tope en el 5%, pero la discusión generada por el desabastecimiento del mes pasado dejó por ahora la aplicación de esa norma en suspenso. 
 

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