COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Claro que el balance no puede quedar limitado sólo a lo recibido en materia de regalías petroleras, sino a otros circuitos comerciales que son activados por ese sector, pero el cálculo sirve para reflejar lo mucho que ha significado –y significa- Comodoro Rivadavia no sólo para la provincia, sino para el conjunto de la República Argentina.

Si se pretendiera valorizar la riqueza producida por la urbe petrolera durante la mayor parte de sus 120 años de vida, sería complejo determinarlo con precisión; sin embargo, a manera de simple proyección, podrían tomarse como referencia algunos trabajos que coinciden en señalar un promedio histórico de 20 dólares por barril (ajustado por inflación, ya que hasta la mitad del siglo 20 el precio nominal era apenas superior a 1 dólar por barril), lo que aplicado sobre 2.800 millones de barriles de producción, implicaría un equivalente a 56.000 millones de dólares. Podría tomarse incluso la mitad del precio de referencia, pero la suma seguiría arrojando valores impactantes.

En cualquier caso, no hay dudas sobre la magnitud de la riqueza producida por Comodoro Rivadavia, que nació como un puerto que diera salida a los productos generados por la colonia pastoril de Sarmiento, pero que en pocos años descubrió su verdadero potencial de riqueza petrolera.

No sólo en tiempo pasado

Aun en la actualidad, con la mirada energética del país concentrada en el importante potencial de Vaca Muerta, la producción petrolera de Comodoro Rivadavia continúa explicando gran parte de la producción petrolera del país, tras quedar en segundo lugar durante el año pasado (luego de liderar la producción en forma ininterrumpida desde el año 2006), a partir de los efectos devastadores de la pandemia de coronavirus.

Más aún. Los cálculos que realiza el gobierno provincial para salir de la asfixiante crisis económica se basan en gran parte, casi exclusivamente, en la perspectiva de un recupero del precio internacional del petróleo y una normalización de la producción petrolera de esta región. De ese modo, los ingresos por regalías volverán a generar recursos excedentes por sobre el pago de su deuda externa, generada a partir del mal uso de esos recursos, entregados para garantizar bonos internacionales que poco, o más bien nada, aportaron para apuntalar la infraestructura provincial.

Si las regalías vuelven a estabilizarse en un valor cercano a los 30 millones de dólares por mes, Chubut podrá aspirar a salir lentamente, a lo largo de 2021, del pantano en el que se encuentra desde hace dos años. Claro que eso depende de factores internacionales, marcados hoy por el coronavirus y los movimientos de un mercado global cada vez más volátil.

Mientras tanto, Comodoro Rivadavia seguirá haciendo lo que mejor supo hacer en los últimos 120 años: trabajar y producir, aunque el viento venga cruzado y amenace con voltear lo poco que pudo construirse a partir de tanto esfuerzo.

(*) En memoria del ingeniero Carlos Lambré, fallecido el 4 de octubre de 2020, quien tuvo activa participación en ese estudio, junto a Diego Touriñán.