Aunque el presidente de YPF, Pablo González, había manifestado en Comodoro Rivadavia su expectativa de que el proyecto de ley de incentivo a las inversiones petroleras podría tratarse antes de fin de año, anticipando que hoy martes 23 de noviembre concurrirían los sindicatos petroleros de la cuenca San Jorge a exponer su posición en el Senado, la jornada no se concretó y los indicadores por estas horas ubican el proyecto más cerca del ‘cajoneo’ que de un avance.

“Nosotros estamos en Comodoro y todavía no nos ha convocado el secretario de Energía”, dijeron desde ámbitos sindicales de la región, consultados por ADNSUR, para saber si se concretaría o no lo anunciado por el presidente de la compañía de capital mayoritariamente estatal. 

Aun cuando las versiones de que el proyecto no reúne los apoyos suficientes para avanzar dentro del oficialismo nacional circularon desde un primer momento, el propio González restó importancia a esos cuestionamientos en aquella cena en Comodoro Rivadavia, cuando acompañó a los ministros Martín Guzmán y Eduardo De Pedro: 

“El proyecto no está tan trabado como se dice y la secretaria legal y técnica me dijo que podría aprobarse antes de fin de año, aunque yo también fui diputado nacional y sé que la agenda legislativa puede cambiar”, había dicho el presidente, uno de los hombres históricamente cercanos al núcleo duro del kirchnerismo.

También el número dos de la Secretaría de Energía de la Nación, Ariel Kogan, a quien muchos atribuyen el verdadero poder de decisiones dentro del organismo que conduce Darío Martínez, había sostenido días atrás que el proyecto está cruzado por fuertes presiones y un “fuerte lobby empresario”, además de cuestionar las críticas formuladas desde el gobierno de Neuquén, pero confió en que la iniciativa podría avanzar.

Sin embargo, en los últimos días las versiones sobre el archivo definitivo se profundizaron, lo que tiene mayor fundamento al observar que en la comisión de Energía del Senado no hubo convocatoria este martes, como se había previsto, para que asistieran los sindicatos petroleros del golfo San Jorge. 

“Quedan pocas fechas para concretar este tipo de reuniones y si no se concreta en los próximos días, el proyecto ya no va a salir –dijo una fuente del Congreso de la Nación, consultada por esta agencia-. Si no sale con la actual conformación de las cámaras, después del 10 de diciembre, con el oficialismo en minoría, mucho menos”.

Un enfriamiento creciente

De todos modos, el enfriamiento en el arco político guarda relación con las dudas que sigue generando el proyecto, ya que si bien para algunas operadoras puede resultar conveniente, como en el caso de YPF y los proyectos que especialmente apunta a desarrollar en Vaca Muerta, las provincias miran con desconfianza un tema de alta complejidad, en el que no es sencillo resolver una variable sin modificar substancialmente todo el andamiaje productivo.

“Hemos pedido que se convoque a los gobernadores para dar su visión –dijo otro de los representantes legislativos- y tampoco estamos de acuerdo con el período que se fijó como referencia para acceder a los incentivos de la ley, porque se fijaron sólo dos años de muy baja actividad y cualquier esfuerzo de producción facilita los beneficios de la ley; de mínima debería fijarse un período de los últimos 5 años de producción, para que a partir de ahí el promedio de incremento sí califique para el régimen especial”.

Demasiadas dudas para un proyecto de alta complejidad. Con el cambio de la composición legislativa previsto para dentro de 15 días, no parece el marco adecuado para avanzar con una iniciativa que pretende reactivar la industria petrolera. 

La duda que persiste es si a partir de esa indefinición, las inversiones seguirán por debajo del promedio de los últimos años. 

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