CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Los sindicatos petroleros de todo el país se reunieron este martes 29 de octubre con las cámaras empresarias, para continuar discutiendo el porcentaje de la cláusula de revisión, a fin de adecuar los salarios a la inflación del período julio-septiembre. Ante la falta de acuerdo, pasaron a un nuevo cuarto intermedio hasta el próximo lunes. La expectativa de los gremios oscila en torno a un ajuste de entre 13 y 15%, pero las operadoras insisten en plantear las dificultades generadas por el congelamiento de precios de combustibles, lo que mantiene alrededor de 3.000 puestos laborales en suspenso en Vaca Muerta.

La discusión paritaria parece encerrada en “un callejón sin salida”, a decir de algunos actores que siguen de cerca la negociación, a cuyos detalles tuvo aceso ADNSUR. Las operadoras apuestan a ganar tiempo y acercarse lo más posible al 14 de noviembre, a la espera de la caducidad del decreto que impide modificar los precios de los combustibles.

Discusión salarial y amenaza de despidos en Neuquén

Uno de los planteos más fuertes se realizó desde Neuquén, ya que el secretario general, Guillermo Pereyra, amenazó con iniciar medidas de fuerza si el lunes próximo no hay un acuerdo para recibir al menos un 13% de incremento: sin embargo, los representantes empresarios le plantearon al sindicalista neuquino que vienen sosteniendo puestos laborales sin actividad, por el impacto negativo que tuvo el decreto 566 sobre todo en la actividad que venía desarrollándose en Vaca Muerta. En esa región, es especialmente delicada la situación de empresas de servicios especiales, al haberse detenido abruptamente la perforación, lo que deja alrededor de 3.500 puestos laborales paralizados.

En ese plano, la discusión entre Pereyra y los empresarios alcanzó los momentos más tensos, ya que mientras el neuquino exigía el aumento, los representantes empresarios le recordaron que están sosteniendo puestos laborales inactivos en Neuquén: “yo no vine a discutir despidos, ustedes hagan lo que tengan que hacer y nosotros también haremos lo que nos corresponde”, habría expresado el neuquino, que viene de perder la banca de senador el domingo último.

El impacto del decreto es menos visible –al menos en cuanto al riesgo de pérdida de puestos laborales- en Chubut y Santa Cruz, debido a que si bien hay revisiones de planes y hubo reacomodos de actividad (pasando equipos de perforación a tareas de mantenimiento programado, por ejemplo), hay un mayor margen de espera hasta que se normalice el mercado.

Sin embargo, la reciente decisión de YPF para modificar sus estrategias de exploración –disminuyendo esa actividad en áreas maduras, como la cuenca San Jorge- encienden una señal de alarma que por ahora pocos han dimensionado.

 El contexto es especialmente delicado para todas las cuencas: hay quienes temen que las operadoras decidan, si no hay señales de normalización del mercado, avanzar en despidos ants del inicio del próximo gobierno, ya que una de las posibilidades en análisis es que Alberto Fernández inicie su gobierno con un pacto salarial pero también con algún tipo de normativa anti despidos, como el pago doble de indemnizaciones, lo que motivaría a acelerar decisiones antes del 10 de diciembre.

Round definitorio el lunes

El lunes próximo se verán nuevamente las caras los representantes sindicales y empresarios. Si las operadoras no aceptan cerrar en torno a los porcentajes acumulados hasta septiembre, ese día ya estarán circulando las estimaciones de la inflación acumulada en octubre, por lo que se abren dos posibilidades: o se logra un acuerdo hasta septiembre, o se sigue prolongando con riesgo de sumar también el desfase de un nuevo mes. Igualmente, las cámaras empresarias tienen margen para tensar más, sabiendo que un paro en este momento puede ser funcional a su estrategia, que apunta a advertir al próximo gobierno que el congelamiento de precios de combustibles atenta contra la estabilidad del sector.