COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Informe Exclusivo) - La guerra comercial entre Estados Unidos y China ya tuvo implicancias directas para el mercado petrolero mundial, a raíz de que el enfriamiento general de la economía por ese conflicto provoca una presión a la baja de los precios, como quedó demostrado con la nueva escalada de inicios de esta semana. Y si bien ya hay indicadores de alerta, con el crudo tipo Brent que este martes perforó el piso de los 60 dólares, el impacto podría ser más profundo: China está almacenando petróleo proveniente de Irán, lo que de volcarse al mercado (desafiando las sanciones estadounidenses) podrían provocar una baja del precio de hasta un 10% sobre los valores actuales.

Según informan medios internacionales, en lo que va del año las compras de petróleo iraní desde China acumulan entre 12 y 14 millones de barrilles.  Como todavía se encuentran en depósitos aduaneros, no implican sanciones por parte de Estados Unidos, que impuso ese tipo de castigos comerciales en el marco de su conflicto con el país iraní. Por el momento, se trata de una operación conveniente para ambos gobiernos: Irán necesita seguir produciendo petróleo para no dañar sus pozos, sorteando así los límites a su venta que impone Donald Trump. Y China le brinda espacios disponibles para el almacenamiento, al tiempo que avanza en la instalación de una base que, en acuerdo con Teherán, le permitiría un manejo estratégico en el estrecho de Ormuz, entre otras decisiones de estrategia geopolítica.

Sin embargo, ante el recrudecimiento de la tensión entre ambos gigantes, no se descarta que pueda comenzar a utilizar no sólo ese volumen de crudo, sino otros 20 millones de barriles que estarían en camino hacia sus puertos, ya que el tráfico no se detuvo. Si esto se concreta, según analistas citados por el sitio www.cnbc.com, los precios del petróleo podrían perder entre 5 y 7 dólares, adicionales a los que ya se redujeron en las últimas semanas.

Así, si el crudo Brent cotizó este martes a 59,58 dólares y el WTI a 54,27 dólares, la proyección de una baja abrupta hace prever que las operaciones en el golfo San Jorge podrían caer rápidamente por debajo de los 50 dólares, considerando además la penalización por distancias y el recorte que implican las retenciones a la exportación.

Los mismos analistas internacionales advierten, sin embargo, que una decisión así tendría consecuencias muy negativas para el gigante asiático, debido al nivel de las sanciones financieras, pero en el marco de la tensión comercial con Estados Unidos, nadie puede descartar que esa escalada siga arrojando consecuencias negativas para el resto del mundo.