CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - Según el informe, la producción de gas natural convencional (que todavía representa casi 60% del total) disminuyó en julio de este año un 4,5% en relación a igual mes del año pasado, mientras que en el acumulado de los últimos 12 meses la retracción alcanza al 8,8%.

Por su parte, la producción de gas no convencional tuvo un indicador positivo, aunque el Instituto advierte una desaceleración: el aumento interanual es del 34,4%, mientras que en el acumulado de los 12 meses sube al 38,2%, “impulsado especialmente por las formaciones shale, mientras el tight declina”.

“Dentro de la producción no convencional –pondera el trabajo del Instituto- el aporte de Tecpetrol a partir del yacimiento Fortín de Piedra, que representa el 24,1% del total del gas no convencional, se muestra como determinante al momento de evaluar las tasas de crecimiento”.

Sin embargo, advierte que aún cuando los valores continúan siendo positivos, han comenzado a desacelerar ese crecimiento:

“El hecho de que la producción convencional y la variante no convencional Tight (80% de la producción) estén declinando actualmente, y que la producción total –exceptuando a Fortín de Piedra- también sea decreciente en los datos anuales, podría estar implicando que la producción de gas natural en Argentina no puede desarrollarse sin un esquema de fuertes subsidios a la producción y/o el descubrimiento de nuevos yacimientos convencionales, cuya puesta en producción compense la caída productiva”.

En ese marco, el informe señala que los incrementos en la producción de gas en áreas no convencionales están impulsados por los subsidios aportados por el Estado nacional, que en el primer semestre del año alcanzaron los 9.800 millones de pesos, en base a la Resolución 46, que reconoce precios adicionales a favor del gas proveniente de áreas no convencionales, aportado a todas las operadoras cuyos proyectos fueron aprobados en base a dicha normativa.