SANTA CRUZ (ADNSUR) - Alrededor de 200 familias de desocupados mantienen un corte de ruta en Pico Truncado, frente a la zona del “Bridasaurio”, que luego de ser desalojados el fin de semana retomaron esta semana la medida. Ante esa situación, representantes de la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros de la Cuenca expresaron malestar y preocupación por la reiteración de piquetes, que impiden el normal desempeño para el sector.

 Según informó La Opinión Austral, desde la Cámara de Empresas Regionales del golfo San Jorge, que integra pymes de Santa Cruz y Chubut, se expresó una fuerte preocupación por el modo en que estas medidas impiden el normal desempeño del trabajo en este sector.

Esto deriva en consecuencias que podrían implicar el cierre de más empresas y, por consiguiente, la pérdida de puestos de trabajo. “Además de la crisis que ya vienen atravesando las empresas, con este tipo de medidas el resultado es un empeoramiento de todos los problemas”, indicaron desde el sector.

Luego de un piquete que por quince días impidió el normal tránsito hacia Los Perales, en la localidad de Las Heras, a comienzos de esta semana se estableció un nuevo reclamo de desocupados, en esta oportunidad sobre la ruta 43, a la altura del Bridasaurio de Pico Truncado.

Integrantes de la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros de la Cuenca del Golfo San Jorge, que representa a pymes de Santa Cruz y Chubut, expresaron a La Opinión Zona Norte su preocupación por los perjuicios que implica la repetición de este tipo de medidas, lo que impide el normal desempeño del trabajo a las empresas del sector.

“Lo que no se alcanza a entender es que en el norte de Santa Cruz ya cerraron muchas empresas por la crisis petrolera, algunas con muchos años de servicio”, explicó uno de los empresarios. “Con estas medidas que impiden trabajar, lo que se está haciendo es perjudicar a las que siguen resistiendo, apostando al futuro de la región”.

En ese marco, advirtieron que ya hubo presentación de recursos judiciales para intentar que el ámbito judicial intervenga, pero además manifestaron la necesidad de que este tipo de conflictos “se encamine a través del diálogo, al que deberían convocar las autoridades políticas”, señalaron los empresarios. “Entendemos el reclamo y la necesidad de la gente desocupada, pero si se termina de fundir a las pymes, que son las que siguen dando trabajo en la región, en un momento de tantas dificultades en el que no hay ningún tipo de financiamiento, se hace muy difícil seguir subsistiendo. Si estas empresas cierran, la desocupación será peor de lo que ya es hoy”, concluyeron.