COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / Informe exclusivo) - Las razones de la baja de los últimos días son explicadas en el hecho de que Saudi Aramco ya habría logrado normalizar su producción habitual, en 11,3 millones de barriles por día, luego de que se redujera a la mitad el pasado 16 de septiembre, tras el ataque de rebeldes hutíes –de Yemen- a refinerías del gigante petrolero saudita.

El lunes posterior a los ataques perpetrados el sábado 14 de septiembre, la cotización dio un salto desde los 60 dólares en que había cerrado el viernes anterior, hasta superar la barrera de 69 dólares, mostrando el incremento intra día más fuerte desde la guerra del Golfo, en agosto de 1991.

Congelamiento del tipo de cambio en el país

En el país, el precio de 59 dólares por barril se fijó a través del decreto 566, fechado el último 16 de agosto para evitar las subas en los precios de los combustibles, cuando el gobierno nacional anunció el “congelamiento” por 90 días. Junto con esa medida, se estableció también un tipo de cambio fijo, establecido inicialmente en 45,19 pesos, que era la paridad cambiaria el viernes 9 de agosto, previo a las elecciones PASO y la devaluación iniciada en la semana posterior.

En base a esas dos variables, las operadoras petroleras anunciaron la revisión de planes de actividad, particularmente en zona de Vaca Muerta, aunque también en los últimos días hubo reuniones con representantes del gobierno y sindicatos de Chubut para llevar claridad en cuanto a las proyecciones de inversión en lo que queda de este año y de cara al próximo.

El congelamiento de precios de combustibles motivó diversos análisis en los últimos días, particularmente en el marco de la Expo Oil&Gas realizada en Buenos Aires en la última semana de septiembre. En ese marco, el presidente de YPF, Miguel Gutiérrez, reconoció que la situación provoca dificultades en el sector, pero le restó dramatismo:

“En otros momentos la diferencia fue mucho mayor y la industria lo gestionó muy bien”, indicó en rueda de prensa el ejecutivo, en referencia sobre todo a la diferencia con los precios internacionales, al desanclarse de la variación del dólar. “La verdad es que la diferencia que tenemos hoy, de un 20%, fue mucho mayor en otros momentos (en el año 2018, sin ir más lejos, o en parte de 2019) y la industria lo sobrellevó con disciplina y consideración hacia sus clientes. No es nada difícil de gestionar y ya lo hemos hecho”, enfatizó.

Sin embargo, el CEO de la misma compañía, Daniel González, fue quien advirtió que no hay certezas de que continúen operando los 4 equipos perforadores que YPF venía sosteniendo en Chubut, ya que al menos bajaría uno de éstos en el último trimestre del año.

En relación a la diferencia de precios de combustibles, el consultor Daniel Gerold cuestionó la decisión actual de evitar la suba de precios: “en 2014, cuando el ministro de Economía era Axel Kicillof, la nafta valía 1,40 dólar y no hubo problemas, porque la devaluación del 35% se trasladó de forma paulatina, a través de un acuerdo con el sector. Hoy vale 75 centavos de dólar y está en los niveles más bajos de la historia: ¿por qué no puede valer al menos 1 dólar?”, preguntó a su vez el analista, advirtiendo sobre los perjuicios que provoca el retraso de precios, lo que hoy se ve reflejado en un brusco freno a la actividad en Vaca Muerta.