La tendencia en alza de los precios internacionales del petróleo es explicada por distintos analistas a partir de un cóctel que cada vez suma más elementos. El disparador más reciente fue un comunicado de la OPEP+ (países petroleros, más Rusia y otros aliados) que asegura que la producción de ese cartel subirá de modo gradual, según lo preestablecido, en lugar de un incremento de la producción en el corto plazo, como pedían algunos grandes consumidores, para atenuar los precios.

La preocupación se extiende a grandes consumidores, como Estados Unidos y China, debido a que el costo de la energía, tanto en petróleo como gas, impacta fuertemente sobre sus índices de inflación. 

 El impacto en la Argentina

La suba de los precios del crudo a nivel internacional impacta en todos los países y en Argentina suma un elemento adicional, porque los precios de las naftas y el gas oil están congelados por decisión del presidente de YPF, Pablo González, desde junio de este año. La suba de la referencia internacional del crudo presiona sobre esa decisión de sostener los valores en surtidor sin cambios, al menos hasta antes de las elecciones del 14 de noviembre. 

Como consecuencia de esa decisión de la principal operadora del país, que marca la tendencia del mercado para el resto de las compañías, en los últimos meses se negocian valores del petróleo por debajo de la referencia internacional, pactándose valores de mercado interno que permiten sostener la ecuación dentro de los márgenes actuales de precios. Es lo que en otros tiempos se denominó como “barril criollo”, aunque ahora no ha sido blanqueado por ninguna norma y se aplica de hecho.

El petróleo llegó este lunes a 82 dólares y presiona sobre los combustibles

Ese retraso en los precios internos es advertido por algunos analistas que vienen cuestionando la medida, particularmente porque puede acarrear más problemas a futuro, con efectos negativos como los que hoy se buscan evitar con el congelamiento de precios. 

“Si seguimos por este camino, en poco tiempo Argentina va a tener que importar petróleo o combustibles, porque la producción sigue cayendo en la mayoría de las áreas y entonces sí habrá que pagarlos a precio dólar”, dijo el analista Daniel Gerold. Otro consultor, Nicolás Arceo, dijo durante una charla organizada por el Club del Petróleo la estrategia de corto plazo para ‘abaratar’ los costos de los combustibles en el mercado local se verá reflejada, “más tarde o más temprano, en menores inversiones y un aumento de las importaciones”, pero al mismo tiempo advirtió que será muy difícil actualizar esos precios, tras 4 años de recesión y con los actuales indicadores sociales.

El petróleo llegó este lunes a 82 dólares y presiona sobre los combustibles

El aporte de Chubut y todas las provincias petroleras para sostener los combustibles

Para que los combustibles mantengan sus precios estables, las provincias petroleras están cediendo parte de sus ingresos por regalías, ya que se las operaciones de venta de petróleo se liquidan a un valor más bajo que lo que muestra el mercado externo. 

Arceo describió que en junio de este año la brecha promedio fue de 17 dólares, ya que cuando el crudo Brent cotizó a 73 dólares por barril, las operaciones internas se hacían se cerraban en 56 dólares.

En el caso de Chubut la diferencia es un poco menor, ya que la provincia exporta alrededor de una tercera parte de su producción. En septiembre, por ejemplo, los valores de liquidación fueron de 64,3 dólares por barril para las ventas al mercado interno, mientras que los barriles exportados obtuvieron un precio ponderado de 69 dólares, según informaron fuentes del sector ante la consulta de ADNSUR. En ese mes, el precio promedio del crudo tipo Brent fue de 74,38 dólares, por lo que la liquidación a la provincia se hizo sobre valores con una brecha de entre 10 y 5 dólares por debajo, según el destino. En otras jurisdicciones, la diferencia puede ser aún mucho mayor, en perjuicio del ingreso que reciben las provincias productoras.

¿Qué pasará con las regalías petroleras? Seguirán creciendo en línea con la evolución de la cotización internacional, pero la diferencia que se genera con el mercado interno significa un techo a la expectativa de mayores ingresos. Estos podrían verse más limitados en la medida que la cotización internacional suba y los combustibles sigan sin variaciones en el surtidor.