Se esperan importantes inversiones para 2019.

COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La actividad petrolera se apresta a cerrar un año con señales de recupero en relación al 2017, mientras que lentamente se apunta a recuperar niveles de producción previos a la crisis de precios que hizo tambalear los mercados internacionales entre 2014 y mediados del año pasado. Con un incremento en la extracción de crudo por encima del 6%, la volatilidad del mercado internacional y las limitaciones geológicas de la región imponen mesura y moderación frente a las expectativas de crecimiento.

Tal como reflejó ADNSUR, la producción de petróleo en Chubut, creció 2,5% durante octubre de este año, en relación al mismo mes del año pasado, lo que marca un aumento levemente superior a la media del país, que registró 2 puntos porcentuales de mejora contra igual período de 2017. En la sumatoria de los 10 meses transcurridos, también el incremento en la provincia supera al total país, ya que la mejora fue del 6,5% en las áreas chubutenses, mientras en la jurisdicción nacional el aumento enero-octubre contra igual lapso del año pasado fue del 2%.

Con fluctuaciones entre 6 y 7%, las mediciones parciales a lo largo de 2018 fueron consolidando una notable mejora respecto de 2017, que a su vez había resultado el año más bajo de la última década en cantidad de crudo extraído.

Si bien todavía los volúmenes de este año no alcanzarán a equiparar los de períodos previos a la crisis internacional, todo indica que la marca quedará cerca de poder normalizarse si, como todo indica, en 2019 se acentúa esa perspectiva de crecimiento.

En función de las expectativas para el año próximo, distintos actores han dado señales de que se apunta a consolidar el crecimiento. En las últimas horas, el ministro de Hidrocarburos, Martín Cerdá, dejó entrever que las inversiones podrían crecer el año próximo alrededor de un 5% respecto de este año (cuando se totalizarán alrededor de 1.100 millones de dólares de inversión petrolera en la provincia, según los compromisos asumidos), mientras que el líder sindical Jorge Avila reseñó días atrás que en la provincia se podría alcanzar un total de 20 equipos perforadores durante el año próximo en la provincia, confirmando un incremento en esa actividad, que se vio reflejado en 2018 y que significa una mejora importante respecto de los años dos años precedentes.

Regalías por encima de U$ 400 M

Las inversiones podrían crecer el año próximo alrededor de un 5%.

Las regalías petroleras de 2018 podrían superar la barrera de los 400 millones de dólares, al menos si se mantienen las proyecciones que podían hacerse con los ingresos registrados hasta el mes de agosto. Si bien en los últimos meses del año esos ingresos no mantuvieron el mismo nivel que impactaron hasta mitad de octubre, es probable igualmente que el ingreso al finalizar 2018 haya superado nuevamente una marca que no pudo alcanzar en 2017 y 2016, a raíz de la baja de precios.

Para el año 2019, el presupuesto provincial tomó una proyección de ingresos similar a la de este año, que al expresarse en pesos convertidos a un tipo de cambio de 40,1pesos por dólar, sumado también a las regalías gasíferas, arroja un monto de 20.700 millones de pesos: la tercera parte de los ingresos previstos para todo el período, aunque fuertemente afectados por el contrapeso de una deuda que tendrá vencimientos no inferiores a 11.700 millones de pesos.

Mercado y geología

Claro que toda proyección queda sujeta a los vaivenes del mercado internacional, que en las últimas semanas se encargó de reflejar hasta qué punto se caracteriza por su alta volatilidad. Con retrocesos del 30% tras haber alcanzado un pico de 84 dólares por barril, muchos analistas muestran cautela respecto de los precios para el año próximo, aunque hay coincidencias en que el valor de referencia se estabilizaría en torno a los 60 dólares por barril, en un peldaño más bajo que el promedio que caracterizó a gran parte de 2018.

Expertos coinciden en que el valor de referencia se estabilizaría en torno a los 60 dólares por barril.

El reciente acuerdo de la OPEP, con una reducción de 1,2 millones de barriles diarios en la oferta, buscará recuperar algo de estabilidad, pero la eficacia del cartel no es tan clara como años atrás, mientras que países no miembros como Rusia y Estados Unidos desafían hoy el poder de intervención. Aunque Putin aceptó participar del recorte a la producción, Donald Trumpa expresó su opinión contraria, aunque los productores de ese país no dependen de regulaciones políticas y tienen capacidad táctica para reaccionar rápidamente ante la suba o baja de precios.

“Creo que  habrá fluctuaciones, pero veo difícil que los precios caigan hasta valores de 30 dólares como pasó hace un par de años”, opinó el presidente del IAPG, Ernesto López Anadón, ante una consulta para este informe, para bromear de inmediato frente a la imprevisibilidad: “dicho esto, para contradecirme y demostrar que no se pueden hacer pronósticos, no sería raro que llegue a 30”, dice el especialista con una sonrisa.

Otro experto del sector, Eduardo Fernández, opina en términos similares respecto de la imprevisibilidad  y añade una proyección: “creo que el precio se va a estabilizar en torno a los 60 dólares, más allá de vaivenes que podrán seguir habiendo en un mercado muy volátil”, asegura el director del postgrado en Petróleo de la UBA.

Además de cuestiones internacionales y geopolíticas en las que nada puede hacer la región, hay un factor geológico que no puede obviarse. El ingeniero Marcelo Hirchsfeldt advierte sobre el creciente costo de extracción vinculado a los volúmenes de agua que es necesario movilizar para producir cada barril de petróleo, lo que marca el permanente desafío que plantea la realidad geológica de la región para mantener la actividad en términos de viabilidad económica.

En suma, la perspectiva de consolidar los indicadores de mejora dependerá, como enseñan los 113 años de historia que se celebran este jueves, del adecuado equilibrio entre esas variables internas y externas, en la medida que todos los sectores puedan comprender la magnitud del desafío para sostener al principal motor productivo de la provincia y la región del golfo San Jorge.