El jueves 29 de julio habrá una nueva reunión entre autoridades de la Secretaría de Energía de la Nación, encabezada por Ariel Kogan, en su rol de asesor del titular del área, Darío Martínez, con representantes de la actividad petrolera de Chubut para acordar los puntos que buscan incluirse en la nueva normativa. Desde la cuenca San Jorge se reclama incluir incentivos para áreas maduras, entre las que se destacan la eliminación de retenciones a la exportación de crudo, entre otros cambios que fueron reclamados en el documento emitido el 8 de julio en la cumbre petrolera convocada en Comodoro Rivadavia. 

El ministro Martín Cerdá anticipó que el jueves volverán a encontrarse, junto a Jorge Avila y José Lludgar, con el asesor del secretario de Energía de la Nación, Ariel Kogan, quien presentará el proyecto de ley, para verificar si se incorporan las inquietudes que son impulsadas desde la cuenca San Jorge. 

Entre los cambios solicitados desde la cuenca, plasmados en el documento firmado por todos los sectores que participaron en la cumbre petrolera del 8 de julio en esta ciudad, se incluye el de “Incentivar las exportaciones con la eliminación de derechos de exportación”, entre otros alcances.

“Es difícil que accedan a ese pedido, porque Nación tiene una recaudación importante con las retenciones del petróleo que exporta Chubut”, reveló una de las fuentes que sigue de cerca las reuniones en Buenos Aires.

Tal como informó ADNSUR, en el primer semestre de este año las exportaciones de petróleo de la provincia alcanzaron los 6,1 millones de barriles, lo que al aplicar una retención del 8 por ciento, generó ingresos por alrededor de 3.200 millones de pesos para el Estado nacional. 

Los pedidos desde Chubut para recuperar la curva de producción

Entre otras inquietudes que se impulsan desde la región, los funcionarios y dirigentes gremiales buscarán convencer a los funcionarios nacionales para que el proyecto de ley establezca incentivos “a la inversión en yacimientos maduros, tanto en áreas marginales como en áreas con oportunidades de nuevos desarrollos”.

Asimismo, se pide “incentivar a las empresas que vienen apostando desde hace muchos años en nuestra cuenca, que sostienen la actividad, el trabajo y la producción”. También se solicitó una modificación del criterio para establecer la relación entre producción e inversión incremental, ya que por la redacción original del proyecto se favorecía el retiro de proyectos en San Jorge para reubicarlos en la cuenca Neuquina. 

En el documento también se apuntó como un aspecto a modificar el nuevo régimen de exportaciones, “lo que desincentiva a las empresas que exportan actualmente producción de áreas convencionales y que vienen invirtiendo hace muchos años para sostener la actividad”.

En relación a ese punto, vale recordar que el proyecto apunta a favorecer con la libre disponibilidad de divisas, de hasta un 20 por ciento en una escala inicial, a los proyectos que resulten de incrementar la producción, es decir en inversiones para incorporar nuevas áreas productivas, pero no en aquellas que vienen en desarrollo desde hace tiempo, atravesando diversos períodos de dificultades.

Otros elementos específicos que se busca incluir para la región se vincula con la libre importación de polímeros y otros insumos para actividades de recuperación terciaria, además de un régimen de amortización acelerada que si bien está previsto en el texto, alcanzaba sólo a explotaciones productivas, sin incluir a las que ya están en explotación en áreas maduras como San Jorge.

Algunos de estos puntos se venía requiriendo desde el año 2017, incluso cuando la administración macrista había prometido agilizar algunos de estos temas para evitar los desequilibrios que ya por entonces había provocado a favor de la cuenca Neuquina a partir del programa de incentivos para la explotación de gas.