- ¿Qué cree que va a primar entre las presiones que hay sobre la cotización del crudo? ¿Los factores a la baja (como la guerra comercial), o a la suba, como pueden provocar las tensiones en Medio Oriente? 
-Cualquier evento geopolítico extremo o de alta tensión tiene corta duración, por lo que creo que lo que predomina es la incertidumbre económica, ya sea por el conflicto comercial entre Estados Unidos y China como también por un cierto desaceleramiento en el crecimiento económico mundial. Entonces, creo que van a primar mayormente los efectos de las tensiones comerciales, que pueden producir un efecto de cierta durabilidad en los precios del petróleo.

-¿Entonces vislumbra una continuidad a la baja en los próximos meses?  
-Intuyo que no se va a despejar rápidamente esta situación, con esta incertidumbre dudo que se pueda despejar muy rápido.

Como corolario de lo anterior, Gerold responde afirmativamente ante la referencia de que, prueba de esa tendencia a la baja, podrían ser los contratos futuros que, para el mes de agosto,se estuvieron negociando por debajo de 60 dólares semanas atrás, producto de la inestabilidad generada sobre todo por el enfriamiento de la economía mundial.

Mercado interno

-¿Cómo cree que se va a equilibrar la prioridad absoluta fijada por el gobierno nacional sobre Vaca Muerta, frente a las demás áreas productivas, como las cuencas maduras que vienen declinando su  producción, como el caso de la cuenca San Jorge?
-Las políticas tan discrecionales afectan negativamente a las otras cuencas, en beneficio de la cuenca Neuquina y de la provincia de Neuquén, en particular. Como la demanda se mantiene estable o se reduce, como en el caso del gas, que hay alto consumo en invierno pero los otros 8 meses del año hay una fuerte reducción, esta reducción va dirigida a las cuencas no beneficiadas a través de estos programas, como la Resolución 46 (precios de incentivo para la producción de gas en áreas no convencionales). Esos proyectos beneficiados son casi todos de la cuenca Neuquina, excepto la algunos proyectos del sudoeste de Santa Cruz.

-¿Es necesario terminar con los incentivos a Vaca Muerta, o se deben otorgar a las demás áreas del país para equilibrar?
-Es muy complejo terminar con algo que el gobierno creó, porque le quita credibilidad. Yo no soy muy amigo de este tipo de modificaciones, pero claramente incorpora distorsiones con las ue habrá que convivir hasta el año 2021. Siempre me sorprendió que las otras provincias no dijeran nada, que no hayan expresado su opinión, porque esto perjudica sus inversiones: éstas van adonde obtienen más rentabilidad, que es lo que estos subsidios les garantizan. Creo que el sistema no se ha diseñado mal, no se ha pensado mucho antes de aplicarlo.

 -De todos modos los subsidios vencen en 2021, ¿podría esperarse que luego haya un equilibrio, o estas distorsiones tendrán un efecto más prolongado en el tiempo?
-Las posiciones que hayan ganado en el mercado de gas quienes suministran desde la cuenca Neuquina, creo que será difícil competirles y desplazarlas, es decir que ya hay un efecto de largo plazo.

-¿La cuenca San Jorge tendrá, entonces, una reducción más profunda en la producción de gas?
-No creo que haya una reducción mucho más profunda, en primer lugar porque San Jorge no es una gran productora gasífera y el 50% de la producción de gas se utiliza para consumo interno (en los yacimientos petroleros, para generación de electricidad); el grueso es la producción de petróleo. Debería estar atenta la cuenca a que se eliminen los derechos de exportación que votó el Congreso y que afectan la producción petrolera.

Retenciones

-La cuenca San Jorge es la principal exportadora de petróleo del país. ¿Cuáles son los perjuicios principales de las retenciones?
-Los derechos sobre exportación reducen el precio y por tanto los ingresos del productor; esto es un problema serio, porque implica menos incentivo para invertir. Los precios internos que recibe el productor quedan pisados por los derechos de exportación. Esa disminución puede estar en el orden de los 4 dólares por cada barril.

-¿Este es el principal desafío para la cuenca, exigir la quita de este sistema?
-No es que el gobierno (nacional) lo haya querido imponer, porque no cree en esto, pero el déficit fiscal es lo que prima hoy en día y el país está en una situación compleja, por lo que alguna modificación va a haber. En la cuestión petrolera, la situación podría ser mucho mejor, porque en la parte norte Chubut ha mantenido la producción y Santa Cruz norte va a tener un aumento en la inversión, no por perforación, pero sí en secundaria y terciaria, con varios proyectos que tiene YPF.

-Además de YPF, ¿se vislumbra otro proyecto que pueda traccionar inversiones en el norte santacruceño?
-No, son fundamentalmente los proyectos de YPF. En el caso de Sinopec creo que hay una conjunción entre la reducción de ingresos, por la depresión de los precios por efecto indirecto de los derechos de exportación y además sufrió una conflictividad sindical que es un problema muy importante para Santa Cruz. Creo que a veces no se advierte lo serio que es este inconveniente, que los gremios deberían comprometerse como en otros lugares para que no haya estas interrupciones. ¿Le pueden decir a sus afiliados que fueron buenas estas medidas? Yo creo que no. Es una pena, sin dudas, porque tienen mucho para ganar.