El lunes está prevista una nueva audiencia entre los sindicatos petroleros del país y las cámaras empresarias, en lo que será la última instancia de la conciliación obligatoria abierta el 14 de abril último, cuando se lanzó un paro de actividades en reclamo para reabrir la discusión salarial del año 2020. Ante la dificultad para alcanzar un acuerdo, fuentes del sector no descartan que pueda darse una prórroga para seguir discutiendo, antes de reactivar un conflicto que podría volver a golpear a toda la industria, luego de los hechos de Neuquén que paralizaron Vaca Muerta durante casi 3 semanas.

Referentes gremiales de la región dejaron entrever en los últimos días que hasta el momento no hubo avances en el reclamo que derivó en esta instancia de negociación, ya que las cámaras empresarias mantienen su negativa a anticipar la discusión paritaria 2021, apuntando que se concrete en junio, como ocurre todos los años.

La paritaria 2020 había cerrado, según surge del acta acuerdo firmada en octubre del año pasado, con alrededor de un 32 por ciento en total. “Esto se dio así por el planteo que hizo en aquella discusión Jorge Avila –ponderaron desde el sindicato Chubut-, porque en ese momento Neuquén estaba dispuesto a firmar sólo un 15 por ciento, como había acordado con YPF”.

En concreto, en esa negociación se acordó un 16,2 por ciento retroactivo a septiembre del año pasado que se pagó como suma fija no remunerativa hasta su incorporación al básico, en marzo último. Además, se añadía un 10 por ciento adicional, también desde el tercer mes de este año y un 5 por ciento en abril, siempre hablando de 2021. Junto con ello, hubo dos sumas fijas de 30.000 pesos cada una. Una vez blanqueados los aumentos, la recomposición del año pasado alcanza alrededor de un 32 por ciento.

En la discusión planteada este año, las cámaras empresarias apuntaron a llevar la discusión hacia la segunda mitad del año. La discusión parece dividida en dos alternativas, por lo que han informado los actores sindicales en distintas entrevistas, en las últimas semanas: una es reabrir la discusión 2020, para llegar a completar una adecuación que equipare la inflación total del año pasado, en algo más del 36 por ciento; si se realiza ese reajuste, la discusión 2021 podría prorrogarse hasta octubre. La otra opción, más lejana, por lo que ha trascendido, es acordar el incremento salarial correspondiente a este año, que si se proyecta la inflación del primer trimestre implicaría un ajuste no inferior al 42 por ciento.

EL ESPEJO DE NEUQUÉN 

Aunque el conflicto de Neuquén no se inició en el sector petrolero, sino en el reclamo de trabajadores de la salud, las consecuencias para la industria petrolera ya comienzan a sentirse. La Federación de Cámaras de Empresas de Servicios de aquella cuenca ya advirtió que no podrá pagar los salarios, al menos en su totalidad, del mes de abril, a raíz de las casi 3 semanas que no pudieron subir a prestar servicios en los yacimientos.

El problema afectó no sólo a las contratistas, sino que alteró también los planes de las operadoras, que apuntaban a un incremento en la producción de gas, bajo el incentivo del plan lanzado por el gobierno para reducir importaciones de este año. Esa situación de conflicto también fue puesta sobre la mesa en las discusiones que se dieron hasta ahora con los sindicatos, por parte de las operadoras, a la hora de argumentar su negativa a discutir salarios hoy.

En contrapartida, los sindicatos argumentan sobre otros datos concretos de la realidad: los sucesivos aumentos en los precios de los combustibles, para recomponer márgenes de rentabilidad de las compañías integradas, que son las principales productoras de petróleo y gas del país; y la ventana abierta a la exportación de petróleo, que ha significado también un aliciente para mantener la producción aun cuando los precios del crudo caían el año pasado hasta pisos históricos.

Con esos elementos sobre la mesa, el lunes 3 de mayo está prevista una nueva audiencia de conciliación, mientras que el período para negociar vencería al día siguiente. Ante la dificultad para avizorar un acuerdo cercano, no sería extraño que, como ha ocurrido en tantas otras oportunidades, el Ministerio de Trabajo de la Nación determine una prórroga para continuar las discusiones por al menos una semana más.