COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Así surge a partir de observar los datos de la recaudación de la provincia en el mes de enero, cuando en concepto de regalías embolsó una suma de 1.877,7 millones de pesos, muy cerca de los 1.981 millones de pesos que había cobrado en enero de 2020. Es decir, se trata de valores previos a la pandemia, con el precio del petróleo oscilando en torno a los 58 dólares por barril para el tipo Brent, que se toma como referencia en nuestro país.

Sin embargo, el neto disponible para los gastos de la provincia fue de casi la mitad del monto ingresado. Esto es así porque después de distribuir el porcentaje que le corresponde a los municipios por coparticipación de las regalías, el pago de amortización e intereses del BOCADE (aunque se reprogramaron vencimientos, una parte de estos sigue vigente) y otros gastos y devoluciones, la cuenta provincial dispuso en el primer mes de sólo 1.161,1 millones de pesos, sobre el total de las regalías ingresadas.

Tal como informó ADNSUR días atrás, con el resto de los ingresos la provincia pudo recaudar un total de 4.556 millones de pesos, es decir muy por debajo de los alrededor de 5.500 millones por mes que necesita recaudar para cubrir una masa salarial.

Por qué y cómo podrían mejorar los recursos de la provincia

Más allá de ese déficit estructural, que el gobierno provincial busca atenuar con ayuda de Nación, como en el caso de los docentes, una proyección de moderado optimismo permitiría esperar una mejora en los próximos meses.

Para esto, se necesita la confluencia de al menos dos “vientos a favor”, ya que no dependen de decisiones estratégicas que puedan esperarse del gobierno de Mariano Arcioni. Uno es de carácter internacional y se vincula al precio del petróleo, atado a que siga recuperándose la demanda de combustibles, que todavía está frenada porque el tráfico de aviones está lejos de volver a su nivel previo a la pandemia.

Aun así, el incipiente recupero de los últimos meses, precario todavía porque depende de la eficiencia de los tiempos de vacunación en el mundo, alcanzó para volver a una banda de precios que, de sostenerse, alanzaría para normalizar la producción en esta región (que el año pasado cayó más de un 5 por ciento).

El otro factor es de orden económico nacional, ya que en la medida que se normalice la actividad económica, mejorará también la recaudación de impuestos nacionales (que se coparticipan con las provincias) y provinciales. En ese ítem, Chubut tiene margen para mejorar la recuperación mostrada en el primer mes del año, cuando creció un 26 por ciento en relación al primer mes del año pasado, lo que significó unos 400 millones de pesos por encima de enero 2020.

Para estimar el grado de aumento de recursos que podría conseguir la provincia por esa vía, puede tomarse la referencia de lo que pasó con la recaudación en el ámbito nacional, donde la suba fue de un 46 por ciento, es decir 20 puntos más que en la provincia. Si Chubut lograra elevar su recaudación propia en un porcentaje similar, obtendría unos 300 millones de pesos adicionales, partiendo de los 1.573 millones de pesos ingresados en enero de 2020. Así, la suba total habría superado los 700 millones de pesos en el ítem de impuestos recaudados por Rentas de la provincia.

El arco volverá a correrse

Un tercer factor determinará una mejora adicional en los próximos meses, siempre que las condiciones actuales se mantengan, es decir: con un precio de petróleo estable y una actividad económica sin un nuevo cierre como el de marzo 2020.

Por simple arrastre estadístico, la suma de recursos por encima de enero de este año (igualando o superando los 5.000 millones de pesos) será más alta que los de marzo a junio de 2020, cuando impactó fuertemente la caída de la actividad económica a partir de la cuarentena. En ese marco, según informes del Ministerio de Hacienda a los que tuvo acceso exclusivo esta agencia, los ingresos de la provincia cayeron a 3.600 millones de pesos en marzo y a 2.500 millones en abril y mayo, llegando a solamente 2.000 millones de pesos en junio, compensándose levemente ese mes a partir de los préstamos que comenzó a enviar Nación y los endeudamientos con letras del tesoro.

El año que comienza plantea otro interrogante: si en febrero y marzo los recursos llegan a completar o superar la referencia de la masa salarial actual, en poco tiempo esa suma volverá a elevarse, a partir de la inevitable discusión paritaria que están reclamando los gremios estatales: la necesidad de subir salarios para “empatar” a la inflación, que el gobierno nacional aspira a “pisar” en un 29 por ciento anual, chocará contra las limitaciones de ingresos que siguen creciendo muy por debajo de las necesidades de funcionamiento de la provincia.