COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR / INFORME EXCLUSIVO) - La cotización del petróleo registró entre los últimos días de mayo y los primeros de junio la peor caída en lo que va del año 2019, abriendo serios interrogantes de cara al segundo semestre en la provincia de Chubut, cuyos ingresos se componen, en al menos una tercera parte, por las regalías hidrocarburíferas. El crudo tipo Brent cayó el lunes hasta la banda de los 60 dólares y si bien cerró el martes 4 con una leve suba, los efectos del mercado internacional y los sacudones de la guerra comercial entre Estados Unidos y China prometen turbulencias serias en un mercado altamente volátil. Aquí 3 claves para seguir de cerca un problema que está lejos del golfo San Jorge, pero que nos toca muy de cerca.

 

1) Desde el 28 de mayo, la cotización del crudo cayó fuertemente, ya que tras cerrar ese día a 70,14 dólares¸ el lunes 3 de junio se redujo hasta 60,91, para recuperarse levemente en 61,40 dólares el martes 4 de junio. La fuerte caída fue explicada por medios y analistas internacionales en base a las crecientes tensiones disparadas por las guerras comerciales emprendidas por el presidente de Estados Unidos, enfrascado en una cruzada contra China, para revitalizar en los últimos días sus cuestionamientos hacia Méjico. Según los entendidos, tales comportamientos provocan una retracción en los mercados y enfriamiento en el clima de negocios, de allí que las inversiones de riesgo son dejadas de lado y eso impacta especialmente sobre los contratos a futuro para las compras de crudo. El WTI, por ejemplo, cerró el lunes a 53,60 dólares.

2) En las últimas horas, esa volatilidad comercial se vio profundizada por un factor exclusivamente petrolero. Fue cuando un alto ejecutivo de la petrolera estatal de Rusia anunció su posición contraria a extender el acuerdo de merma de producción, que había aceptado en negociaciones con la OPEP a comienzos de 2019 (para frenar la caída de precios que se arrastraba desde octubre del año pasado). El acuerdo llega hasta fines de junio y si no se renueva, tanto los países que pertenecen al cartel como los externos (entre ellos, Rusia) quedaría liberado para bombear la cantidad de crudo que considere acorde a su mercado, con el consiguiente aumento de la oferta y el inevitable efecto de una merma en los precios.

3) Para la producción petrolera del país, los efectos pueden varios. Por un lado, la baja del petróleo vuelve a poner en riesgo la ecuación de muchos proyectos, tanto en áreas maduras como en lo que respecta a los desarrollos de Vaca Muerta. En el país se da además un efecto adicional, ya que por efecto de las retenciones a la exportación, también los precios del mercado interno sufren un recorte que hoy se estima en 8 dólares por debajo del precio internacional. Así, cuando el crudo muestra una cotización de 60 dólares, es posible que muchas liquidaciones se hagan en el país sobre valores apenas por encima de 50 dólares. Esto impacta además sobre las regalías petroleras, que Chubut había estimado en alrededor de 21.000 millones de pesos para este año, cifra que todavía puede alcanzar en base la devaluación del peso frente al dólar, pero que resultaría menos efectiva que si la obtuviera en base a mejores precios del barril y con una moneda interna medianamente estable. El otro efecto que podría esperarse es que de sostenerse una baja en los precios internacionales, esto se refleje en una reducción de los precios de los combustibles, pero en Argentina ese reflejo siempre es más lento que cuando la cotización empuja hacia arriba.