COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La propuesta que llevarán las provincias petroleras ante el secretario de Energía de la Nación para establecer el “barril criollo” quedó dividida en dos posiciones, una de las cuales es liderada por Chubut en su carácter de principal exportadora del país, mientras que el grupo restante de la OFEPHI quedó referenciado en torno a la propuesta de Neuquén y las necesidades de Vaca Muerta.

En concreto, mientras a Chubut le cerraría un precio sostén del orden de los 47 dólares con suspensión temporal de las retenciones, las demás impulsan un valor de 54 dólares. Con el Brent arañando los 28 dólares, se vienen horas decisivas. ¿Cómo impacta uno y otro valor sobre la actividad y los precios de los combustibles?

La teleconferencia de ministros petroleros de esta tarde no terminó con una pelea, pero sí se cerró con la sensación de que no hubo acuerdo para llevar una propuesta conjunta ante el secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani.

Es que las visiones sobre un mismo problema, es decir la baja del petróleo en el mercado internacional con la consecuente caída de regalías y riesgo para una actividad que ya arrastra factores adversos de índole interno, quedaron en lados diferentes y bien marcados.

Para Neuquén y la mayoría de las provincias nucleadas en la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos), el ‘número mágico’ para el barril sostén debería ubicarse en torno a los 54 dólares, de manera de retrotraer el escenario al mes de enero de este año. Con ese valor, entienden desde las otras cuencas, se recuperaría la estrepitosa caída que afronta la mayor parte de las provincias en concepto de regalías petroleras.

Esa necesidad es común a todas las provincias, desde Neuquén a Santa Cruz y Salta. Tal como informó esta agencia, el cálculo para Chubut ubica esa merma en alrededor de 40 millones de pesos por cada dólar que retrocede el barril, por lo que en 20 dólares de diferencia el impacto es de unos 800 millones de pesos, si se esos valores se mantuvieran constantes a lo largo de un mes. Para provincias como Neuquén, el impacto puede implicar caer de un escalón en el que, por ahora, estaba por encima de Chubut: si el escenario no se revierte, su gobierno ya avizora la dificultad para el pago de salarios a empleados estatales.

Para Chubut cierra en 47, Neuquén va por los 54

Entonces, una pregunta que parecería lógica sin considerar otras variables es: ¿por qué Chubut pretende un valor más bajo, cercano a los 47 dólares, en lugar de los 54 que proponen Neuquén y resto de la OFEPHI?

“Es el cálculo que hicimos y hemos fundamentado tomando en cuenta todos los factores, empezando por el hecho de que exportamos entre el 35 y 40 por ciento de la producción, que es una realidad distinta a la de las demás provincias”, explican someramente desde el área petrolera del gobierno provincial, aunque tras el encuentro primó el hermetismo respecto de los pasos a seguir.

Siguiendo ese razonamiento, es necesario recordar que el sistema de retenciones implica una merma del 12 por ciento sobre cada barril exportado, lo que termina arrastrando una baja proporcional en los precios del crudo que se dirige al mercado interno. Por eso, los cálculos realizados para fundamentar la propuesta que impulsará Chubut apuntan a lo siguiente: con un precio sostén de 47 dólares y una quita temporal de las retenciones (que podrían ser móviles, restableciéndose una vez que el precio internacional supere los 50 dólares), no sólo puede haber un recupero de gran parte de la merma de regalías (ya que sin la retención, la liquidación vuelve a niveles similares a cuando la cotización internacional estaba en 52 dólares por barril), sino también un sostenimiento de la actividad.

“Hay una renta inversa –explicó un analista- porque los precios de los combustibles hoy están alineados aproximadamente con un valor de 52 dólares. Si la refinadora tiene que pagar un costo del petróleo a 47 dólares, esa diferencia adicional de 5 dólares le permite reorientar parte de su utilidad hacia el upstream: con estos valores, Vaca Muerta puede seguir siendo viable para las principales operadoras y no habría que subir el precio de los combustibles”.

El mismo razonamiento se aplica, en sentido contrario, para la propuesta de un precio sostén a 54 dólares: “Para empezar, es un precio que no creemos que el gobierno nacional esté dispuesto a cederlo, porque con esa referencia habría que subir los precios de la nafta y el gasoil, para seguir reconociendo un precio mucho más alto que el mercado internacional”, razonan en el gobierno chubutense.

El crudo Escalante queda también en un terreno propicio para la negociación: Chubut sigue siendo la primera productora de petróleo del país –aun cuando la producción de Vaca Muerta tiene amplio potencial para superarla- y las refinerías nacionales requieren un porcentaje de éste para la mezcla con los tipos más livianos de otras cuencas. Paralelamente, el mercado internacional ha favorecido a esta variedad con un cambio en la reglamentación para el tipo de crudos exigidos para el transporte internacional, lo que ha motivado una mejora en sus precios internacionales, eliminándose la penalidad que se le aplicó históricamente (de alrededor de 5 ó 6 dólares por barril). Estas condiciones garantizan hoy mantener en la provincia un parque de 17 equipos perforadores, 32 de terminación y 16 de reparación.

De este modo, es probable que Lanziani tenga al final de esta jornada o en la mañana del miércoles dos propuestas para evaluar sobre su escritorio: una impulsada por Chubut y la otra encabezada por Neuquén. Resta saber por cuál de las dos se terminará inclinando.