NEUQUÉN -  Las expectativas para resolver qué ocurrió el domingo en el yacimiento Fortín de Piedra, que terminó con la muerte de Cristian Baeza y Marcos Zappia, dos operarios de la empresa Pecom-, estaban puestas en los resultados que arrojarían las pericias fílmicas sobre las cámaras del sector. Pero ayer se conoció que los equipos no registraron el momento exacto del accidente sino apenas un tramo del intento de salvataje.

Según explicaron fuentes judiciales al Diario de Río Negro mientras ocurrió el hecho las cámaras estaban dirigidas hacia otros lados del yacimiento, y recién giraron hacia el lugar cuando se emitió el alerta. Por lo que especificaron las imágenes sólo captaron el momento en que se realizaban las tareas de rescate.

La principal hipótesis que sostiene hoy la fiscalía es que en la pileta de purga primero se cayó la tapa y luego Baeza. Esta conjetura deriva de la posición en que se encontró el cuerpo. También se cree que cuando va Zappia para tratar de ayudarlo se desvanece y luego se cae.

La fiscal Sandra Ruixo, a cargo de la investigación, había señalado que los resultados de la pericia fílmica eran clave para responder los interrogantes que plantea la investigación. Entre ellos el estado de la tapa, quién y cómo se removió, porqué llegó Baeza al lugar y cómo fue la mecánica del hecho.

Los resultados de las autopsias indicaron que la causa del deceso de Zappia (24) fue por intoxicación con hidrocarburos por inhalación. En el caso de Baeza (34) determinó que murió por asfixia anóxica por sumersión en hidrocarburos.

Otro de los datos que se obtuvo al interrogar a los testigos del hecho, que una tercera persona estuvo al momento del incidente. Este operario habría intentado rescatarlos junto a otro compañero pero cuando regresó al lugar después de buscar una escalera se encontró que ambos habían muerto.

Ahora la fiscalía espera los informes que solicitó al área de hidrocarburos de provincia, a la Secretaria de Trabajo y recopilar información de los protocolos de seguridad.

Otra de las dudas en el caso es la razón por la que Baeza estaba en el lugar. Hay diferentes versiones.

En un comunicado Tecpetrol dijo que el deceso de las dos personas se produjo mientras realizaban una recorrida y luego en un informe de provincia se marcó que una de los operarios (Baeza) no tenía ninguna tarea asignada para hacer en el sector.

Por su parte el dirigente petrolero Guillermo Pereyra sostuvo que el operario fue por pedido de la sala de control, algo que hasta el momento no se aclaró.

La cámara donde cayó el operario se encuentra al ras del suelo y tiene una profundidad de 3,3 metros. El hidrocarburo almacenado allí desprende gases, por lo que las tapas evitan su emanación.