NEUQUÉN (ADNSUR) - Tras el lanzar un paro de actividades por 24 horas, el sindicato Petrolero de Neuquén (Río Negro y La Pampa) fue llamado a una conciliación obligatoria por parte del Ministerio de Trabajo de la Nación. La autoridad laboral intimó además a las cámaras empresarias para que retrotraigan el envío de 600 telegramas de despidos, en una región donde ya hay más de 1.500 puestos de trabajo suspendidos en Vaca Muerta, como consecuencia directa del decreto 566. Aunque ya concluyó, el congelamiento de combustibles sigue provocando perjuicios al sector laboral.

El sindicato conducido por Guillermo Pereyra había lanzado este miércoles 27 de noviembre un paro de actividades por 24 horas, hasta las 12 horas de mañana, cuestionando el anuncio “de al menos 600 despidos”, señala el gremio en un comunicado.

Desde agosto, tras la aplicación del decreto de congelamiento de combustibles y pesificación parcial del mercado petrolero, en torno a Vaca Muerta se aplicaron alrededor de 1.500 suspensiones, según añade el mismo texto, aunque en algunos momentos se llegó a hablar del doble de esa cifra.

“Bajo argumentos ridículos y espúreos, más vinculados a la política nacional y sus medidas erráticas que al desempeño del trabajador, las cámaras empresarias del sector hidrocarburífero pretenden que los más débiles paguen lo que deberían resolver en otro ámbito”, añade el texto.

Tras recordar que en 2017 se firmó la adenda del Convenio Colectivo de Trabajo, el texto agrega: “Es inconcebible que ahora, cuando más deberían respetarse los pactos, los acuerdos y la palabra empeñada, pretendan olvidarse de esos compromisos asumidos”.

Tras declarar el paro por 24 horas, el Ministerio de Trabajo de la Nación emitió una resolución a través de la cual decreta una conciliación obligatoria, en la que llama a negociar durante 15 días a las cámaras empresarias (CEOPE y CEPH) para que deje sin efecto los despidos producidos, durante el lapso que se prolongue el período conciliatorio.