COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La crisis desatada en Santa Cruz por la caída de actividad de la operadora Sinopec, que motivó una reunión urgente entre representantes del gobierno provincial, sindicatos y ejecutivos de la compañía china en Buenos Aires, se ve originada claramente en el retroceso que tuvo la empresa sobre las áreas que opera en la vecina provincia: desde una inversión de de 222 millones de dólares proyectada en el año 2015, se retrajo hasta algo menos de 76 millones de dólares durante el año pasado, lo que también explica la fuerte caída en volúmenes de producción de petróleo, que retrocedió un 65%.

El paro iniciado por los gremios de la actividad petrolera en Santa Cruz, en áreas operadas por Sinopec, fue el corolario de una situación que comenzó a evidenciarse en los últimos 3 años, si bien a mediados de 2019 se conocieron algunos acuerdos por los que la compañía apuntaría a revertir las señales que el año anterior habían evidenciado su intención de retirarse de la operación en la provincia. 

Vale recordar que Sinopec también fue la operadora del área Bella Vista Oeste, en Chubut, la que fuera revertida tras el temporal del año 2017 y luego adjudicada a la compañía Capsa. Al igual que en Santa Cruz, donde concentra el fuerte de sus operaciones, la compañía había adquirido las concesiones que antes fueron operadas por Oxy.

En 2017, la compañía china había comunicado su decisión de vender sus activos en Santa Cruz, a fin de reorientar su actividad en Vaca Muerta, ya que en aquel momento la ecuación resultaba más favorable en las áreas neuquinas. En aquel momento, los trascendidos daban cuenta de que el total de activos a poner en venta se ubicaba en el orden de los 1.000 millones de dólares.

Sin embargo, ese objetivo fue dejado de lado posteriormente y la petrolera comprometió nuevas inversiones para mejorar su actividad en la provincia, lo que el sindicato petrolero denunció, en las últimas horas, que ha sido incumplido.

Menor inversión y producción

El retroceso de Sinopec explica una parte importante de la caída de actividad en el norte santacruceño, ya que su curva de inversión disminuyó fuertemente entre 2019 y 2015, en tanto sus desembolsos se redujeron a una tercera parte de lo invertido cuatro años atrás. Desde los 222 millones de dólares anunciados en 2015, retrocedió en 2016 hasta 184, para bajar a 123 en 2017, a 45 en 2018 y subir levemente hasta 75,8 el año pasado, según los compromisos de inversión comunicados a la Secretaría de Energía de la Nación.

Esto se tradujo también en menores volúmenes de producción: mientras en 2015 su producción ascendía a 1,5 millón de metros cúbicos, el año pasado su extracción de crudo apenas superó el millón de metros cúbicos, es decir una reducción del 33%. Medido en barriles, la caída supera los 3,1 millones de unidades.

Para la tarde de este jueves se había convocado a una reunión entre todos los sectores en conflicto en la Casa de Santa Cruz, en Buenos Aires, en la búsqueda de una salida a la nueva situación de conflicto.