COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La discusión por el precio sostén para el barril de petróleo continúa en un marco indefinido, según confiaron fuentes del ámbito provincial. Durante el contacto por video conferencia con el ministro Matías Kulfas, el tema no formó parte de la conversación central. El último borrador, elaborado por el presidente de YPF, propone una compensación parcial a las provincias para atenuar la pérdida de regalías, pero que sería cubierta sólo por las compañías refinadoras.

Según el borrador al que tuvo acceso ADNSUR, delineado por el presidente de YPF, Guillermo Nielsen, la propuesta de “barril criollo” apunta a que las compañías refinadoras aporten a las provincias productoras un monto equivalente a la diferencia entre el precio de mercado y los 42 dólares.

En el segundo mes, ese valor de referencia bajaría a 40 dólares y en el tercero, a 38. El acuerdo podría prorrogarse luego, por otros tres meses. Mientras la discusión sigue sin definirse, dentro de 10 días las regalías deberán liquidarse sobre un promedio que, según la tendencia del último mes, se ubicaría en los 20 dólares por barril.

Alcances de la propuesta de Nielsen

ADNSUR pudo acceder al documento. ADNSUR pudo acceder al documento.
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El precio de mercado será pactado, según el artículo 2 de esa iniciativa, libremente entre productores y refinadores, según las condiciones de mercado del momento. A modo de ejemplo: si se acuerda un precio de 25 dólares por barril entre el productor y el refinador, este último aportaría a la provincia donde se extrae el petróleo un monto equivalente a la diferencia de regalías que surge de una liquidación a 42 dólares.

Al mismo tiempo, la propuesta prevé prohibir la importación de crudo.  En teoría, esto mejora la posición de la compañía que solamente produce petróleo, sin capacidad para refinarlo y elaborar derivados. Así, por ejemplo, si el precio internacional es de 25, pero no se puede importar, los productores internos tendrían la chance de exigir un precio más alto. Claro que esto queda supeditado a un recupero de la demanda, que hoy está por el piso, con una abrupta caída en la venta de combustibles.

Este borrador, según pudo establecer esta agencia, significa un cambio respecto de una propuesta anterior, que se filtró semanas atrás, en el que se estipulaba un precio de sólo 20 dólares a recibir por el productor, a pagar por el refinador.Ese esquema que circuló semanas atrás podía cerrar para las refinadoras, pero no para las compañías que sólo se dedican a producir crudo”, habían indicado en ese momento, funcionarios de la cuenca San Jorge. “El problema para las provincias es que esas compañías dejarían de producir –aclararon-, entonces la compensación de regalías que entra por una ventanilla, se perdería por la otra”, graficaron.

En esta nueva iniciativa, que tampoco parece contar con muchos apoyos, se deja librada la negociación entre las partes, con las salvedades arriba indicadas.

Retenciones cero

Al mismo tiempo, como la obligación de compensar a la provincia queda limitada a las compañías con capacidad de refino, queda fuera de esa obligación una parte de las compañías que no tienen esa capacidad. Este es el caso de CAPSA y Tecpetrol, que producen crudo pero no refinan, por lo que su liquidación de regalías se haría sobre el valor de petróleo que puedan pactar con sus compradores de otros puntos del país. Sin embargo, Chubut recibiría la compensación por parte de la refinadora que adquiera ese crudo para procesarlo en otros puntos del país.

Otro ítem del proyecto apunta a determinar una suspensión temporal de retenciones a la exportación, que es uno de los puntos centrales para Chubut, en su rol de principal exportadora de crudo del país. La iniciativa prevé una alícuota cero mientras el precio internacional cotice por debajo de 45 dólares, elevándose al 8 por ciento al superar los 60 dólares por barril.

Este es otro punto que genera mermas para los ingresos de Chubut, ya que las regalías se liquidan sobre un precio de por sí bajo, al que además se resta un 12 por ciento del tributo que grava las ventas externas.