RAWSON (ADNSUR) - El Gobierno provincial aspira a oxigenar sus cuentas a partir de la cancelación en octubre de la última cuota del BODIC 1, por un total de 220 millones de dólares

El gobernador Mariano Arcioni dejó entrever que ese cupo podrá servir para buscar nuevo financiamiento, durante la conferencia de prensa el jueves último, aunque advirtió que la prioridad es mejorar el perfil de la deuda actual, para poder prorrogar vencimientos que insumirán alrededor de 769 millones de dólares en los próximos años.

El próximo lunes 21 de octubre está marcado como una fecha especial en el calendario provincial. Ese día se ejecuta el último vencimiento, por 13,7 millones de dólares, correspondiente al BODIC I, título público que Chubut salió a colocar en el año 2013. El total del endeudamiento, que tenía la finalidad de hacer obras cuyo final está lejos de concretarse, fue por 220 millones de dólares.

De este modo, la provincia habrá logrado terminar con una parte del endeudamiento que hoy asfixia las cuentas públicas. Así lo manifestó el gobernador Arcioni durante la conferencia de prensa del jueves último, ante una consulta de ADNSUR: “este mes nos van a descontar vencimientos por 31 millones de dólares, que son alrededor de 1.800 millones de pesos”, detalló, haciendo referencia al total de cancelaciones de octubre, que incluye además los otros títulos públicos, colocados al inicio de la actual gestión. 

Arcioni puso el énfasis en la necesidad de refinanciar los vencimientos, que descontando los pagos que se efectuarán en las próximas semanas, quedarán valuados en alrededor de 738 millones de dólares, que deberán afrontarse en su gran mayoría hasta el año 2023.

Prorrogar vencimientos

“Habíamos pedido autorización a la Legislatura para que nos autorice a cambiar los perfiles de deuda y salir de los vencimientos a corto plazo –recordó-, por deudas que se habían tomado con anterioridad y que han afectado la economía. Hubo un esfuerzo tremendo para lograr un superávit fiscal aunque sea mínimo, que lo habíamos conseguido hasta junio; pero en julio estos vencimientos nos han descontado 3000 millones de pesos, porque no logramos esas autorizaciones, provincial y nacional, para poder prorrogar los vencimientos. Ese impacto nos llevó nuevamente al pago escalonado”, justificó.

De este modo, el objetivo para los próximos meses, que podría activarse a partir de la nueva conformación de la Legislatura en diciembre próximo, sigue apuntando a lograr una ley que autorice a salir a “reperfilar” la deuda, aunque esto debe ir de la mano con el proyecto de ley que el Ejecutivo nacional envió al Congreso, a fin de establecer las condiciones generales para esa renegociación, de lo cual dependerán las condiciones del mercado internacional.

 ¿Nueva deuda en el horizonte?

Fue en ese marco que el gobernador dejó entrever la segunda parte de la estrategia que tiene en análisis. Tras reiterar que la colocación de letras (financiamiento de corto plazo para pagar salarios) se buscará reducir al máximo posible, señaló que el cumplimiento frente a los títulos públicos le ha permitido desendeudar parte de las finanzas de la provincia:

Estamos terminando de cancelar el BODIC 1, lo que nos va a permitir una capacidad de de crédito por más de 220 millones de dólares –valoró-. Luego, entre abril y mayo del año que viene terminamos de cancelar el fideicomiso financiero”. Liberando ese segundo título público, quedaría disponible otro cupo de 150 millones de dólares, aunque todavía no estará resuelto el vencimiento de los 700 millones de dólares tomados al inicio de la actual gestión, iniciada por Mario Das Neves y continuada hoy por Mariano Arcioni.