COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - La pérdida de precios diferenciales de combustibles para promocionar e incentivar la actividad productiva en la Patagonia se fue diluyendo con el correr de los años, a partir de un beneficio que quedó congelado en pesos frente a un producto que se actualizó al ritmo del dólar, en sucesivas devaluaciones desde el año 2002. Posteriormente, el cambio de la estructura impositiva, que actualiza los precios trimestralmente en base a la inflación, hace que la brecha sea cada vez menor para las naftas, mientras que el gasoil tiene precios más altos en Comodoro Rivadavia que en algunas estaciones de Capital Federal.  

En los últimos días, legisladores nacionales volvieron a expresarse sobre la posibilidad de reclamar un nuevo marco de beneficios para la región, a partir de una iniciativa del Concejo Deliberante de Trelew. Más allá de la pirotecnia habitual y el aprovechamiento del tema por parte de sectores políticos que levantan o bajan la bandera según se encuentren en la oposición o el oficialismo –con escasos meses de diferencia-, no parece haber margen para que se plantee con posibilidad cierta un reclamo de este tipo.

El beneficio se diluyó a lo largo de las últimas dos décadas sin que la región fuera capaz de reaccionar ante esa pérdida. Si bien comenzó en los años 90, con un beneficio que al eximir del impuesto que regía en ese momento sobre las naftas, equivalía al 50 por ciento, fue reduciéndose paulatinamente.

La primera estructura gravaba con un valor de 48 centavos de dólar, en tiempos de convertibilidad, cada litro de nafta, que por entonces valía 1 peso. De ese modo, el precio que se pagaba en la Patagonia era de casi un 50 por ciento menos por litro de nafta, mientras el gasoil estaba eximido de ese tributo.

A partir de la salida de la convertibilidad, las sucesivas devaluaciones hicieron que la incidencia del impuesto, que quedó establecida en pesos, perdiera peso frente al precio del litro de nafta, que se actualizaba al ritmo del dólar.

De ese modo, en el año 2015 el diferencial se había reducido hasta un 22,5 por ciento para las naftas y a un 17 por ciento para el gasoil, pero la posterior modificación impositiva y los aumentos trimestrales de impuestos en base al IPC, fueron diluyendo más el beneficio.

Después del 1 de diciembre del año pasado, con la última suba de precios, las diferencias se habían achicado a sólo un 10 por ciento para la nafta Súper y 5 por ciento para la Infinia, según un relevamiento de precios que pudo realizar esta agencia en estaciones de YPF locales y de Capital Federal.

Para el gasoil, además, la diferencia se revirtió. En efecto, en Comodoro Rivadavia y varios puntos de la Patagonia resulta más costoso, según precios constatados con medios nacionales. Para el diesel común, en Comodoro es un 5% más caro (aquí se paga $2,50 más por cada litro), mientras para Infinia Diesel la diferencia es 2% por arriba, es decir $1 por arriba de CABA.