Planteado el mejor pronóstico por el Gobierno, aunque cuestionado por el sector privado, los inversores ya analizan qué instrumentos financieros podrían ser los acertados en una dinámica inflacionaria eventualmente menos agobiante.

Ricardo Delgado, presidente de la consultora Analytica, estima en diálogo con ADNSUR, que si la inflación baja, las inversiones “deberían volcarse más en pesos, como plazos fijos UVA, y en la deuda en pesos, al haber empresas que están baratas.” Bajo esta lógica, “el dólar empezaría a dejar de ser un problema”. Sin embargo, para que así sea, el BCRA debería engrosar sus reservas y “estos meses son secos”, en términos de ingreso de divisas. Igualmente, el último informe de la entidad alerta un panorama contrario a las proyecciones oficiales: la inflación promedio sólo podría reducirse en 0,5 p.p, pasando de 6% en noviembre a 5,5% en abril, con un nivel interanual próximo al 100%. De los factores que influyen en la dinámica de precios, la inercia se mantiene como el más relevante.

Por otro lado, Martín Kalos, economista y director de la consultora EPyCA Consultores, la inflación del 4% es una meta planteada “a la que le faltan instrumentos concretos para lograrla.” Para el especialista, no alcanza con programas de control de precios o reducir el ajuste del gasto público, “hace falta mostrar que el BCRA va a reducir su emisión monetaria”, lo que no está garantizado, “tanto por la necesidad de financiamiento del Tesoro a través del mercado secundario, como por el propio roll over de la deuda cuasi fiscal.”

¿Adiós al plazo fijo? Dónde te convendría invertir con un nuevo índice de inflación. Foto: Ilustrativa
¿Adiós al plazo fijo? Dónde te convendría invertir con un nuevo índice de inflación. Foto: Ilustrativa

Sin embargo, llegado el caso, con una inflación a la baja “se ralentizará el ritmo de devaluación”, por tanto, lo atado al ritmo del dólar oficial “no tiene una perspectiva muy alentadora.” Desde el Ministerio de Economía no apuestan al congelamiento del tipo de cambio como ancla para bajar la inflación, pero sí a moderar el ritmo de depreciación.

Contra esta situación, se pone de relieve aquellos instrumentos atados al nivel de precios más una tasa de interés, como los plazos fijos UVA, bonos en CER “o los dólares paralelos si alguien cree que por ahí van a continuar derivando mayor demanda”, estima Kalos. De todos modos, el temor de los inversores ante la incertidumbre por las próximas directrices económicas del candidato ganador en 2023 puede limitar estas proyecciones “solo a 8 o 9 meses.”

A propósito de la variación del dólar, opina Gustavo Ber, titular del Estudio Ber, que evitar un “salto cambiario abrupto”, llevaría a buscar cobertura principalmente a través de los dólares financieros. Así los títulos corporativos y CEDEARs podrían ser los vehículos preferidos por parte de aquellos inversores “que buscan una exposición diversificada y defensiva a través del sector privado.” Los dólares financieros iniciaron el último mes del año en alza, con leve suba en el CCL ($0,77), pero más marcada (de $6) en el MEP, que volvió a superar al blue después de una semana, en una jornada en la que el Banco Central desaceleró las compras de reservas, y convalidó una suba más robusta del tipo de cambio oficial, ubicado casi en $168.

¿Adiós al plazo fijo? Dónde te convendría invertir con un nuevo índice de inflación

Por último, Andres Reschini, consultor de F2 Soluciones Financieras, también denota, como todos los entrevistados, poco optimismo en bajar el nivel de precios al 4%, porque “en este contexto, no hay un plan que genere confianza”. “Tenemos un esquema monetario que genera una brecha del 100%, una enorme masa de pasivos del BCRA que paga intereses de aprox 100% TEA, déficit fiscal que no logra convencer al mercado y una sequía que golpeó muy fuerte la cosecha de trigo y amenaza la próxima cosecha gruesa.”, detalla el economista.

Las condiciones climáticas preocupantes condicionarán la oferta de divisas, lo que llevó al Ministro de Economía a promover la segunda edición del dólar soja, con un objetivo de acumulación de USD 3 mil millones. Además, Massa contempla la ampliación del swap con China en USD 5.000 millones de libre disponibilidad y la tercera aprobación del FMI sobre el acuerdo, para asegurarse el desembolso de u$s5.800 millones. Buena parte de este monto se gira a cancelar vencimientos con el propio organismo. Desde la vereda opuesta, la sequía amenaza con una pérdida de hasta USD 15 mil millones, según el dato de una financiera que prefiere hablar en off.

De todos modos, si la perspectiva inflacionaria del oficialismo se traslada de la teoría a la práctica, entonces habrá que poner el foco en “rendimientos de títulos de deuda y el equity local, deuda corporativa y subsoberana'', aconseja Reschini, en diálogo con este medio. Siempre teniendo en cuenta el perfil de riesgo de cada inversor.

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