COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Tras un largo silencio y días de deliberaciones con su equipo, Marck Zuckerberg, CEO y cofundador de Facebook, asumió la responsabilidad y reconoció "errores" en el escándalo de Cambridge Analytica, la firma que obtuvo datos de millones de usuarios para apuntalar las campañas políticas de sus clientes.

"Tenemos la responsabilidad de proteger sus datos, y si no podemos, entonces no merecemos darles un servicio", dijo Zuckerberg, en un largo comunicado publicado en su perfil en la red social.

El intento de mea culpa del poderoso CEO estuvo acompañado del anuncio de una batería de medidas para reforzar la seguridad y la privacidad de la información de sus usuarios. Pero, así y todo, la empresa seguirá permitiendo el acceso a los datos de sus usuarios a las compañías que desarrollen aplicaciones, aunque, ahora, con mayores restricciones y controles. Todas las aplicaciones que acceden a información serán investigadas.

La reacción de Zuckerberg a la mayor crisis de confianza y credibilidad de su empresa llegó en medio de la furia de muchos de sus usuarios -en las redes sociales despuntó una campaña con la etiqueta #DeleteFacebook (Borrá Facebook)- y una enorme presión oficial en Europa y Estados Unidos, que puso a Facebook bajo un escrutinio inédito en sus 14 años de historia.

Zuckerberg brindó su versión de la cronología que llevó a Cambridge Analytica a hacerse de una base de datos con información de unos 50 millones de usuarios de Facebook a través de Alexandr Hogan, un académico de la Universidad de Cambridge.

En 2015, periodistas del periódico británico The Guardian advirtieron a Facebook que Kogan había compartido datos de su aplicación con Cambridge Analytica, según la versión que contó Zuckerberg. Eso, dijo, es "contrario a nuestras política que los desarrolladores compartan datos sin el consentimiento de la gente". Por eso, Facebook prohibió la aplicación de Kogan, y exigió a Kogan y Cambridge Analytica que certifiquen "formalmente" que habían borrado todos los datos adquiridos incorrectamente. "Ellos proporcionaron estas certificaciones", dijo Zuckerberg.

La semana anterior, Zuckerberg y su equipo volvieron a enterarse, otra vez por la prensa, de que eso no era cierto.

"Esto fue una violación de la confianza entre Kogan, Cambridge Analytica y Facebook. Pero también fue una falta de confianza entre Facebook y las personas que comparten sus datos con nosotros y esperan que lo protejamos. Necesitamos arreglar eso", dijo el CEO de la red social, quien, más adelante, ensaya un mea culpa, aunque sin llegar a hacer un pedido de disculpas formal a los usuarios: "Empecé Facebook, y al final del día soy responsable de lo que sucede en nuestra plataforma".

Sheryl Sandberg, número dos de la compañía y mano derecha de Zuckerberg, fue más allá que su jefe al sostener que lamentaba "profundamente" haber violado la confianza de la gente, y prometer trabajar para recuperarla.

"Sabemos que esta fue una gran violación de la confianza de las personas, y lamento profundamente no haber hecho lo suficiente para enfrentarla", dijo Sandberg, también en un mensaje en su perfil en la red social. "Ustedes merecen que su información esté protegida, y seguiremos trabajando para asegurarnos de que se sientan seguros en Facebook. Su confianza está en el núcleo de nuestro servicio. Lo sabemos y trabajaremos para ganarla", agregó.

El mensaje de Zuckerberg incluyó el anuncio de medidas concretas para intentar recuperar la confianza de los usuarios y evitar que las empresas que crean aplicaciones puedan "cosechar" información tal como lo hizo Cambridge Analytica. Facebook investigará "todas las aplicaciones" que tenían acceso a grandes cantidades de información antes de que la compañía modificara su plataforma para reducir drásticamente el acceso a datos, en 2014, y además realizará una auditoría completa de cualquier aplicación con "actividad sospechosa". Zuckerberg dijo que se prohibirán el acceso a la plataforma a cualquier desarrollador que no acepte someterse a una auditoría.

Fuente: La Nación