CAPITAL FEDERAL - En abril la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que los chicos no vean pantallas hasta los dos años y que pasen una hora como máximo frente a ellas entre los tres y los cuatro años. Sus expertos confeccionaron una guía y aclararon que "aún menos tiempo es mejor". ¿Demasiado idílico frente a la premura tecnológica de los hijos?

La columnista de The New York Times Melanie Pinola compartió sus propios consejos. Son pautas más terrenales y menos analógicas para que el uso de tecnología sea adecuado en cada etapa de una familia. Desde los de dos años, dice, "cuando parecen entender el iPad mejor que vos", hasta los adolescentes, "cuando necesitan más libertad". Pero no demasiada. 

Buscar el equilibrio

Hay un tiempo para las pantallas, pero no a costa del tiempo para hacer actividad física y relacionarse con personas cara a cara. "Lo que funcione para tu familia va a ser diferente para tus vecinos. En general, si la tuya puede aprovechar los beneficios de la tecnología sin muchos de sus efectos nocivos, es probable que hayas alcanzado ese equilibrio", arranca Pinola.

Cita al psicólogo Jon Lasser, quien afirma que los padres deben advertir cuando los chicos se quejan de estar aburridos si no usan sus dispositivos; aparecen grandes berrinches al ponerles freno; cuando interfiere en el sueño, la escuela o la comunicación cara a cara.

"Preparate para volver sobre el tema. Con la edad, la vinculación de tus chicos con la tecnología va a aumentar. Tu concepto de qué es un uso sano o insano de la tecnología va a requerir actualizaciones periódicas", advierte la columnista. "Una hora de ver videos en YouTube no es lo mismo que una hora en un programa de arte digital", distingue.

Que los padres den el ejemplo

Es probable que los chicos no solo imiten a los padres, sino que también compitan con los dispositivos por su atención. Aconseja que el mejor modo de enseñarles es que tengan un uso consciente de los dispositivos, manteniéndose desconectados cuando se lleva o trae a los chicos de la escuela. También al volver del trabajo a casa. Durante las comidas, en las salidas y en las vacaciones.

Hacer de la tecnología una cuestión familiar

"Con límites, los chicos pueden empezar a autorregularse y saber si sus dispositivos interfieren demasiado en el resto de la vida. Más aún si se les asigna un rol en establecer esos límites."  También ver qué hacen con la tecnología. "Si están a años luz de tu perspicacia tecnológica, dejá que te enseñen: les va a potenciar la confianza y vos vas a poder ponerte al día con lo que hacen."

Además, quienes tengan varios hijos tendrán que adaptarse según la edad. "El de 10 años puede cuidarse más de no usar juegos inapropiados que la de 12. Y la de 12 puede no querer un celular propio aunque todas sus amigas ya lo tengan."

Coincide con la OMS en que quienes tienen menos de 2 pueden tipear y scrolear la pantalla, pero deben estar lejos de ellas. Pero "lo más posible". En detalle, afirma que el cerebro evoluciona más rápido en los primeros tres años, lo que hace que este período sea el más crítico para el desarrollo lingüístico, emocional, social y de la capacidad motriz. 

No importa la pantalla, lo importante es la calidad 

La autora recomienda para los menores de 18 meses una videollamada con familiares que están lejos y evitar los videos “educativos” para los de hasta 24 meses ya que se demostró que los que se promocionan como facilitadores del desarrollo cerebral pueden llevar a lo contrario. 

"En lugar de utilizar los dispositivos como chupetes electrónicos, si no podés atender a tu criatura por un momento, dale juguetes o libros que la van a ayudar a usar sus sentidos. Cuando usen juntos una tablet o un celular, hablale, leele, cantale o jugá con ella para favorecer el desarrollo de su cerebro", detalla. 

Fijar momentos y espacios libres de tecnología

Una buena pauta a seguir es que los chicos estén sin tecnología dos horas antes de dormir y durante las comidas. También, sin pantallas en el comedor y los dormitorios. Los de entre 6 y 12 años deben tener recreos de tecnología para fortalecer costumbres saludables frente a la pantalla. A esa edad estudian con la computadora. Por eso son útiles los controles parentales de Windows y macOS de Apple.

Para evitar el "Yo no fui" en roturas de pantallas, la mejor protección es destinar ciertos equipos a quienes los van a usar con cuidado. "Tal vez tus hijos mayores si tenés una computadora o una tablet con material crítico para vos".

Mejorar las prácticas de privacidad y seguridad

Cuando antes y con mayor regularidad se hable con los niños de privacidad y seguridad en internet, mejor incorporarán las prácticas seguras. Se les debe recordar que lo que se sube a internet se queda en internet. También que nunca deben compartir información sensible ni de identificación personal. 

En cuanto a la seguridad, los padres que notan que sus hijos son víctimas del ciberbullying no deben tener una actitud pasiva y alertar a otros adultos sobre el tema.

¿A qué edad deben tener un celular?

La mayoría de los padres les da celulares a sus hijos para poder comunicarse y saber dónde están. Pero, dice la columnista, "que los demás chicos tengan su celular no significa que el tuyo esté listo". Antes de comprárselo deben hacerse estas preguntas: ¿Es responsable con sus cosas? ¿Va a respetar tus reglas de uso? ¿Podés confiar en que haga un uso responsable de mensajes, fotos y videos?. Las respuestas las tienen los padres.