COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Pablo Cáceres todavía recuerda una infancia difícil: su mamá murió cuando era muy chico y un padre ausente marcaron un rumbo complicado. Fue entonces criado por su abuela, referente y pilar de valores. Pero también su fallecimiento volvió a ser otro golpe en su vida. Vulnerable, vivió en las calles de Buenos Aires. Allí conoció todas las necesidades.

En Luchadores, ésta la historia de una persona que por decisión se quedó con lo positivo. Rescata a las personas que en su difícil camino optaron por ayudarlo.

Junto a su esposa vino a vivir a Rada Tilly y decidió tender su mano solidaria en uno de los sectores mas complicados de Comodoro Rivadavia.

Hoy, a sus 41 años, sueña con que crezca el comedor que está funcionando hace unos meses en el barrio Las Américas.

“Yo necesite y en algún momento hubo gente como yo que me dio una mano. Ayudar a la otra persona no es quedar bien. Es sentirse bien porque estas ayudando a alguien que necesita realmente”, asegura Cáceres.

Cada sábado le asegura un plato de comida a más de 200 personas. Esta es la historia de Luchadores de la semana. Y su mensaje: dar por todo lo que recibió.

Vivió en la calle cuando era chico y hoy le da de comer a más de 200 personas.