COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) – Héctor Echaniz transformó su pasión por el fútbol en una forma de vida: hizo crecer el club del barrio Stella Maris y creó un espacio de contención y crecimiento para chicos y grandes.

“Desde hace más de 30 años que dejé el fútbol y me dediqué de lleno a trabajar con los chicos. Por un lado para la contención de los chicos en el barrio y el otro para enseñar lo que es mi pasión de toda la vida”, contó a ADNSUR.

Echaniz tiene 62 años, es jubilado y recordó que de chico “jugábamos todos los del barrio hasta que logramos armar el club.  Fui parte de la comisión. Fui jugador y entramos a la liga de barrios. Participamos un montón de años hasta que me lesioné una pierna y ahí fue en ese momento que me deja de jugar y dedicarme a los chicos”.

Hoy, Héctor y su familia son referentes para el barrio. “Es lo que uno sin querer va sembrando en el camino del deporte. Hoy en día estoy cosechando lo que sembré la amistad del apoyo y el respaldo de la gente del deporte. Todos saben que si yo voy a pedir algo es para alguien necesitado o para algo que se va a trabajar en el club. Todo se está haciendo con mucho esfuerzo y buscando progresar en lo institucional”.

En Luchadores, cuenta cómo trabaja el club que tiene un merendero al que asisten 70 chicos y que coordina tareas con la Fundación Sí y Corazoncitos Solidarios.

Héctor Echaniz, el jubilado que entrena chicos y sostiene un merendero en el barrio Stella Maris