Silvia Pérez Simondini tiene 85 años, vive en la ciudad de Victoria, Entre Ríos, pero durante ocho años lo hizo en Caleta Olivia, Santa Cruz. Allí, el 18 de agosto de 1968 en el patio de su casa tuvo una experiencia OVNI que le cambió la vida y desde entonces se abocó a estudiar el fenómeno. Armó un equipo de investigación y fundó el único “Museo del Ovni” de Argentina que es visitado por turistas de todo el mundo.

En dialogo con ADNSUR, Silvia asegura que “siempre supimos que el Golfo San Jorge es una base extraterrestre. Hay muchos capitanes de barcos que no se animan a contar las manifestaciones que han tenido. La gente de Comodoro debería ir más a la playa, mirar a la noche y se encontrarían con cosas inesperadas. No todas las luces son barcos”.

Silvia Pérez Simondini tiene un decir seguro, cuenta sus experiencias con fenómenos anómalos con una naturalidad sorprendente. Es reconocida internacionalmente por sus investigaciones y junto a su hija Andrea forman parte de CEFORA, la entidad nacional que nuclea a investigadores del fenómeno ovni. En ADNSUR, la historia de esta mujer que vivió en Comodoro y Caleta y dedicó su vida a demostrar que indefectiblemente no estamos solos en este planeta.

Foto N°1: pieza de Ubatuba, recuperada de un ovni que exploto frente a la playa de Ubatuba en brasil en 1957. Arrojó que tiene un isotopo de magnedio no reconocido en la Tierra
Foto N°1: pieza de Ubatuba, recuperada de un ovni que exploto frente a la playa de Ubatuba en brasil en 1957. Arrojó que tiene un isotopo de magnedio no reconocido en la Tierra

“Llevamos muchos años de trabajo. Por suerte ahora puedo hablar con tranquilidad, sin miedo al ridículo. Esto es fruto de muchos años de trabajo. Tenemos contacto con el mundo y eso nos permite compartir los actuales casos en el museo con la gente que nos visita. El fenómeno ovni tiene fuertes implicancias”, explica.

“Lo que vi no era de la Tierra”

La familia vivía sobre la avenida Independencia en Caleta Olivia, en inmediaciones de la ruta de ingreso a Cañadón Seco y el 18 de agosto de 1968 “mi hijo cumplía el primer año de vida, estaba bañándolo, escuché muchos gritos en la calle. Pero como no soy curiosa no salí corriendo, pensé que era un incendio o un accidente. De golpe entró mi esposo desaforado, puse a mi hijo en una toalla y en la cuna. Abro la puerta y sentí algo increíble, ¡medio Caleta estaba frente a mi casa!, vi mucha gente señalando el cielo y diciéndome que mirara”, recuerda Silvia.

Foto2: resto de un objeto de una flotilla de cinco, explotó en la localidad de Rincón del Doll, Victoria Entre, Ríos.
Foto2: resto de un objeto de una flotilla de cinco, explotó en la localidad de Rincón del Doll, Victoria Entre, Ríos.

“Pensé que había un animal en mi techo, pero de golpe vi que era un aparato inmenso, cubriendo todo. Medía entre 40 y 50 metros de diámetro según dijeron después los que saben de medidas. No había ruido ni nada. Como si fuera una moneda gigantesca mirándola desde abajo. No pasó ni un minuto y medio que se escuchó un ruido fuerte y aparecieron un montón de platillos idénticos al grande, pero muchísimos más pequeños”, explica.

Entré a mi casa y prendí la radio a ver si alguien decía algo sobre lo que estaba pasando en Comodoro. Entonces escuché el testimonio de un odontólogo que decía que había visto lo mismo: la nave grande y los platillos chicos arriba de su casa”.

“Me conmovió porque ahí supe que había más personas. Me di cuenta enseguida que lo que vi
no podía ser de la Tierra. Algo tan grande detenido en el aire”.

En 1970 Silvia y su familia dejaron Caleta Olivia y se asentaron en Buenos Aires, allí se contactó con investigadores, como Fabio Zerpa, pero ninguno había tenido una experiencia tan extrema y cercana como la que ella relataba. Decidió entonces crear su propio equipo de trabajo “yo quería buscar respuestas, quería conocimiento científico que mostrara desde la ciencia la existencia de estos fenómenos anómalos”.

Foto 3: resto de un objeto recuperado en Tacurembio en Uruguay en marzo de 1973. Arrojaron los estudios que tiene aluminio en máxima pureza
Foto 3: resto de un objeto recuperado en Tacurembio en Uruguay en marzo de 1973. Arrojaron los estudios que tiene aluminio en máxima pureza

Luego el destino la llevó a Victoria, Entre Ríos, uno de los lugares más visitados por los “cazadores de ovnis” y en 2015 inauguró el único “Museo del Ovni” que hay en Argentina y que en el último verano recibió unas 3 mil personas. “Era una salita, un centro de información muy pequeño, yo quería contarle a la gente lo que estaba pasando, se sumó tanta gente que tuve que ir eliminando paredes en mi casa”.

Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini
Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini

OSNIS en el Golfo San Jorge

Los OSNIS son objetos sumergibles no identificados

Conocedora de la geografía de la Patagonia, Silvia asegura que en la zona norte de Comodoro Rivadavia suelen registrarse “muchos avistamientos”, aunque hay poco reporte de esa zona. "No sé si la gente no los ve o no tiene interés”.

Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini
Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini

Sin embargo brinda un dato revelador “Siempre supimos que el Golfo San Jorge es una base extraterrestre. Hay muchos, como capitanes de barco, que no se animan a contar las manifestaciones que han tenido. La gente de Comodoro debería ir más a la playa, mirar a la noche y se encontrarían con cosas inesperadas. No todas las luces son barcos”.

Tuvo una "experiencia OVNI" en Caleta Olivia, armó el único museo sobre el tema que hay en Argentina y asegura que el Golfo San Jorge "es una base extraterrestre"

Los OSNIS suelen ser vistos en esa zona pero pocas veces reportados.

Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini
Fotos captadas en la localidad de Victoria, por Silvia Pérez Simondini

Desclasificación de archivos

Silvia junto a su hija Andrea integran el CEFORA, una organización formada por varios grupos de ufología en Argentina cuyo objetivo principal es la desclasificación de archivos de todos los fenómenos relacionados con los ovnis en nuestro país. “La presión del mundo ya es mucha. Esto sucede desde que la persona común tiene un celular, este aparato permite sacar fotos. Tenemos tecnología en la mano entonces no se puede negar lo que se vio. Hay una presión para los grandes poderes que ocultaron esto. Hay comisiones formadas e investigaciones”, fundamenta.

Foto 8: Resto de la estación espacial rusa Salyut 7, caída en la región de Mesopotamia en febrero de 1991
Foto 8: Resto de la estación espacial rusa Salyut 7, caída en la región de Mesopotamia en febrero de 1991
¿Querés mantenerte informado?
¡Suscribite a nuestros Newsletters!