COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Diversos estudios coinciden en que, en tiempos de pandemia, los niveles de estrés de las personas han aumentado. Uno de ellos, el PSY-COVID-19 que realiza la Organización Mundial de la Salud, expone el notable incremento en los niveles de estrés de la población, perceptible a tan sólo 6 meses de haberse iniciado la pandemia. Sus repercusiones se hacen sentir en todos los aspectos de la vida.

El estrés fue catalogado como la enfermedad del Siglo XX y ahora -en pleno Siglo XXI- sus efectos se hacen cada vez más evidentes. Los distintos estudios realizados sobre el tema ilustran no sólo una multiplicidad de causas, sino -y más importante aún-, sus consecuencias.

Desde hipertensión arterial hasta enfermedades cardiovasculares severas, alopecia y problemas en la piel, el estrés funciona como detonante de éstas y muchas otras patologías. Es el enemigo silente de la humanidad.

Nuestros Mejores Aliados

En este marco de restricciones, distanciamiento, aislamiento u "nuevas normalidades" que impone la pandemia de covid-19, escuchamos a diario sobre los peligros y daños que ocasiona esta enfermedad. Además de ocuparnos en prevenir su contagio, dedicarnos también a reducir el efecto del estrés de nuestra vida es fundamental. Y para esto lo mejor es contabilizar nuestros aliados.

Uno de los más importantes es la nutrición, ya que nos permite ayudar a controlar el balance bioquímico de nuestro cuerpo y por ende mantener la salud. Pero la nutrición no funciona sola. Va de la mano con una de las premisas más importantes de la vida en el Planeta Tierra: la hidratación.

¿Estrés durante la pandemia? El agua puede ser tu mejor aliado

Somos lo que comemos y bebemos. La ingesta del preciado líquido está relacionada a una mejor calidad de vida. En ello coinciden innumerables estudios. Ahora bien, lo que la gran mayoría aún no conoce bien es lo estrechamente relacionados que están la reducción del estrés y la calidad del agua que tomamos.

El Manantial de la Vida

En un cuerpo que padece los efectos del estrés ocurren varias cosas. Primero, el ritmo cardíaco aumenta y con ello la frecuencia respiratoria. Esto además de aumentar la temperatura produce una deshidratación más rápida. A su vez la deshidratación genera mayores niveles de adrenalina y cortisol, hormonas que actúan sobre el cuerpo de forma rápida, alterando sus valores para prepararlo de inmediato para reaccionar frente a una situación de peligro. Es así como se convierte en una espiral en ascenso que muy calladamente va degradando al organismo si no es controlada a tiempo.

Es allí donde la hidratación es fundamental para recuperar nuestros niveles bioquímicos al punto de equilibrio. Reducir la temperatura corporal, las hormonas y los niveles de ritmo y frecuencia cardíaca son logrados rápidamente al ingerir el vital líquido.

Luego, el hígado y demás órganos relacionados comienzan a llevar el agua a las diferentes partes de nuestro cuerpo, que no es casual que esté conformado entre un 60 y 70% de este líquido.

De tal manera que una pronta y correcta hidratación, sumada a una alimentación balanceada, puede convertirse en un poderoso y leal aliado para llevar tranquilamente esta atípica situación que nos ha tocado vivir a todos.