Ganadería en Neuquén: qué explica el máximo histórico de cabezas bovinas y cuáles son los límites del crecimiento
En un año marcado por la sequía y cambios en las reglas sanitarias del sector, la ganadería neuquina logró un resultado que pocos esperaban: 232.877 cabezas de ganado vacuno en 2025, el stock más alto en al menos una década.
La ganadería neuquina sorprendió en 2025. Pese a la emergencia por sequía que afectó a amplias zonas de la provincia y a los cambios normativos que habilitaron el ingreso de cortes de carne con hueso desde el norte del río Colorado, Neuquén cerró el año con 232.877 cabezas de ganado vacuno, la cifra más alta registrada en la provincia desde al menos 2015. El dato surge del anuario estadístico del Senasa para la Patagonia norte.
El crecimiento respecto a 2024 fue del 6,7%, cuando el stock había sido de 218.304 cabezas. Pero el detalle por categorías es aún más revelador: los terneros crecieron un 32%, las terneras un 22% y las vaquillonas un 3%. Para el secretario de Producción e Industria de Neuquén, Diego García Rambeaud, esas categorías son las que más importan porque reflejan el estado reproductivo de los rodeos. "Esto habla de que hay una retención de la categoría reproductiva, eso es bueno", afirmó el funcionario.
Eficiencia y sequía: dos fuerzas que convivieron
El contexto en el que se logró este récord hace el dato más valioso. La zona andina, que concentra el mayor número de establecimientos ganaderos extensivos de la provincia, fue una de las más afectadas por la falta de precipitaciones. Que el stock haya crecido igual habla, según García Rambeaud, de una mejora en la eficiencia productiva de los rodeos, aunque también reconoció que parte del aumento podría explicarse por declaraciones anticipadas de algunos productores.
La flexibilización de la barrera sanitaria, que habilitó el ingreso de animales desde el norte patagónico, no alteró la tendencia local. El funcionario indicó que los productores mantienen la inclinación a destinar los animales al engorde dentro de la provincia: "Hay intención de que el animal gordo se quede en la Patagonia para su terminación".
Para sostener a los productores afectados por la falta de lluvias, el Gobierno provincial prorrogó la emergencia agropecuaria por otros seis meses desde el 1 de julio, extendiendo los beneficios impositivos para quienes estén declarados en emergencia o desastre agrario. La medida se complementa con el pago del Incentivo Ganadero y la venta de animales de refugo para aliviar la presión sobre los campos más deteriorados.
El techo que nadie quiere ponerle: forrajes y riego
Ante la pregunta por los límites del crecimiento, García Rambeaud fue claro: si se logran nuevas explotaciones bajo riego, "sería difícil ponerle un techo a lo que se podría crecer". La clave, según el secretario, pasa por incrementar la producción de forrajes dentro de la provincia, tanto para el autoconsumo de los establecimientos como para abastecer a los productores de la cordillera y la precordillera, que hoy dependen de alimentos traídos de afuera.
El proyecto más ambicioso en esa dirección es el "Corredor del Viento": una iniciativa para poner bajo riego unas 50.000 hectáreas desde Piedra del Águila hacia el este, en el tramo medio del río Limay. Si bien todavía es incipiente, el Gobierno prevé lanzar la licitación del proyecto ejecutivo en los próximos meses para evaluar su factibilidad.
Hoy la producción forrajera neuquina se concentra en los valles de Añelo, Senillosa y Picún Leufú. En esta última localidad, empresas provenientes de la Pampa Húmeda ya están invirtiendo para producir carne con pasturas bajo riego, una señal del potencial que el sector ve en la región.
