COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Jorge Piñero Da Silva ya abandonó la vivienda que le alquilaba el club para “aliviarle gastos” a Cipolletti y “hace tiempo” en la casa de su hermano (trabaja en el Sevicio Penitenciario) en Plottier, mientras aguarda el regreso definitivo a su Misiones natal una vez que el “Capataz” le consiga el permiso para trasladarse.

Su segunda etapa en el Albinegro está culminando de una manera triste, abrupta e impensada: con el campeonato finalizado antes de tiempo por la pandemia y lejos de los obejtivos a nivel colectivo e individual. “Nada para rescatar”, como el mismo Jorge Piñero Da Silva admite a LM Neuquén. TERMINÁ DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACÁ