TRELEW (ADNSUR) – De ser campeón a tener que empezar de cero. Tomás Ortega tiene solo 15 años y por estos días se recupera de un ACV que sufrió en febrero, a pocas semanas de la operación de una rodilla.

Hace poco el joven sorprendió a Facundo Álvarez Ferranti, su entrenador, cuando comenzó a sumarse a los entrenamientos por Zoom. Habían pasado pocos meses del accidente cerebrovascular y no sabía que impacto podían los entrenamientos virtuales.

“Tomy se empezó a sumar. A mí eso me dio la inquietud de saber si lo que nosotros hacíamos a él le hacía bien o le hacía mal. Pedí una reunión con el equipo médico de Tomy para ver de qué manera podíamos trabajar con él de forma personalizada. Tuvimos una videollamada y me explicaron en qué fase estaba de su recuperación. Tomy ya está trabajando trote y salto”, contó el entrenador a Jornada.

Álvarez Ferranti asegura que es “todo muy básico, a él le cuesta mucho la coordinación, tiene que aprender a dominar su cuerpo, porque en este tiempo creció 5 centímetros en dos meses (mide 1,94 cm). Su mano izquierda está bastante afectada, la mueve pero no tiene sensibilidad. Hay que trabajar la motricidad fina en su mano”.

Tomás no es un jugador más. Lo demuestra día a día. En 2019 fue campeón con la Selección Argentina Sub 14 y demostró todo su potencial. El ACV que sufrió el último 15 de febrero le produjo daños en la parte izquierda de su cuerpo y afectó sus piernas, sus brazos, su visión, y principalmente su mano izquierda.  

Cuando se supo del accidente, clubes y personalidades del básquet le brindaron su apoyo. Prácticamente Tomás pasó la cuarentena internado en el Hospital de Trelew y en mayo fue dado de alta.

Por estos días, tres veces por semana viaja a Trelew para continuar con sus tareas de rehabilitación. Y mientras tanto, también entrena vía Zoom. Para que lo haga de la mejor manera el staff del club diagramó un trabajo conjunto. Tomás cuenta de tres entrenamientos semanales, donde trabaja la licenciada en psicomotricidad, los preparadores físicos Martín Ñañez y Mariano Ferro, y “Flay” Álvarez y Álvarez Ferranti, quienes se encargan de la parte de básquet, tanto lo gestual, como el dominio del balón.

Sus entrenadores y sus padres lo ven feliz y sueñan con el que pueda volver a las canchas.