A pesar de no haber perdido en su visita a Sevilla, el empate con el local y la victoria de Real Madrid pusieron en peligro a Barcelona que fue alcanzado por el eterno rival, quien además cuenta con un ventaja en la lucha por el torneo. Por eso, el partido ante Athletic de Bilbao se volvió vital y, sn jugar bien, lo pudo sacar adelante.

Con un gran primer tiempo de Lionel Messi, en donde manejó los hilos del equipo pero no logró romper el marcador, el conunto culé sufrió más de la cuenta ante los vascos, que cedieron la pelota y esperaron de contra ante los de Setién que siguen sin encontrar un rumbo claro, especialmente con el trio integrado por el argentino, Suárez y Griezmann.

Ya en la segunda parte, Barcelona encontró mayor movilidad con los ingresos de Riqui Puig y Ansu Fati, que cambiaron la cara del equipo, y tambén de Iván Rakitic que se iba a convertr en el salvador del equipo. A los 70 minutos de juego, el croata anticipó un rechazo de la defensa y tras una pared forzada con Messi, marcó el 1 a 0 que iba a ser final.

A partir de allí, Athetic sintió el golpe y los locales se adueñaron de las acciones, con el protagonismo del 10 argentino que tuvo algunos tiro libres, los cuales no remató bien, pero además algunas jugadas características de él que salieron junto a un palo.

Con la victoria consumada, Barcelona alcanzó la línea de los 68 puntos como único líder de La Liga, pero a la espera de lo que suceda en el cierre de la fecha este día miércoles, cuando espere que Real Madrid no logre un triunfo ante Mallorca como local, que lo vuelva a acomodar en la cima.