Una de las grandes problemáticas del fútbol infantil, históricamente, fueron los padres. Basta con acercarse a los conocidos torneos infantiles para observar el protagonismo innecesario de ellos desde afuera de la cancha ante sus hijos. Indicaciones, insultos, retos, presiones y hasta discusiones con árbitros y entrenadores.

La problemática es mundial y en muchas ocasiones se conocieron noticias sobre incidentes en campeonatos de este tipo. Los chicos salen cada fin de semana a jugar, divertirse, aprender, formarse y sobre todo, ser felices. En esa búsqueda de felicidad, se encuentran con espectadores estrictos que critican y se quejan en cada acción del juego, sin entender que las consecuencias para los niños pueden ser claves para el desarrollo de su crecimiento, tanto en el deporte, como en lo personal.

En estos tiempos egoístas y mezquinos, vale la pena contar la historia de Marcelo y Giovani. Más en este Día del Padre, donde se debe destacar la actitud de “Chelo” ante su hijo. Hace pocos días PDC y ADNSUR dieron a conocer la historia de “Gio”, un pequeño que es hincha de Newbery pero que quiso jugar en la escuelita de Huracán y su papá, también del “Lobo”, acompaña orgulloso a su nene a todos los entrenamientos.

“La idea era subir un momento de felicidad de Giovani que vivimos el día lunes cuando se presentó a entrenar en el club Huracán. Nosotros somos hinchas de Newbery pero queremos bajar ese mensaje de que hay que prestarle todo el amor del mundo a un hijo cuando es feliz. Quise expresar eso en la publicación y tuvo mucha repercusión”, comenzó relatando Marcelo Zelich en una entrevista que le brindó a LM Deportes tras la repercusión de la nota de PDC y ADNSUR.

Giovani nació con una anomalía en su pie izquierdo llamada “pie de bot”, la cual fue tratada de forma exitosa mediante un tratamiento. El nene, que también es socio de Newbery como su padre, es zurdo y tiene de ídolo a Messi.

Sobre su llegada al “Globo”, el joven padre comentó que “en su escuelita Zona de Gol, lo vio Pablo, hablo con el profe y se pusieron en contacto conmigo para que empiece en la escuelita de Huracán. Me puso feliz que hayan puesto el ojo en él y ésto es nuevo para Gio, ver el estadio, la tribuna es hermoso para él y está muy contento”.

En cualquier parte del mundo esto sería normal, solo acá es algo raro. Los padres por ahí tenemos que ser conscientes de la felicidad de nuestros hijos. La vida me enseñó que tengo que acompañar a mi hijo donde es feliz, donde se divierta y se sienta cómodo, estar en el momento justo, no cortarle los sueños por una pasión propia, es lo peor que podemos hacer como padres”, remarcó “Chelo” Zelich.

La historia de Marcelo y Gio debe ser destacada en el ámbito deportivo, pero también el concepto que intenta bajar el papá. El acompañamiento y la búsqueda de la felicidad de su hijo sin importar deporte y camisetas. La formación de un niño debe ser clave y eso “Chelo” lo entiende a la perfección.

Debemos poner nuestras fuerzas en los sueños de nuestros hijos, es la enseñanza que le tenemos que dejar. No hay que cortarle las alas. El deporte es uno solo y no tiene límites. Si mi hijo es feliz jugando en Huracán, al margen de su sentimiento por Newbery, yo estoy agradecido a la vida y quiero que sea feliz siempre. Lo vamos a acompañar con su madre y sus abuelos”, finalizó.

Foto: LM Deportes