En su oficina ubicada entre los vestuarios y el gimnasio cerrado de Palazzo,  Orlando Portalau planifica los trabajos en la tarde noche comodorense. Frente a la notebook que tiene al lado una impresora, el “Pocho” piensa y habla de fútbol en un mano a mano con Pasta de Campeón.

Volvió a ponerse el buzo de DT en la capital petrolera luego de casi cuatro años donde ese tiempo fue invertido en mejorar la salud de su hijo, con viajes constantes al Hospital Italiano en Buenos Aires, y con la tranquilidad de saber que ya está mucho mejor.

Encontró en Palazzo el lugar ideal para llevar a cabo su trabajo, y en eso invierte las horas, los días. Portalau habla en principio de lo que encontró en la capital petrolera y brinda su visión. “Me encontré con una situación especial ya que Comodoro perdió derechos que habíamos adquiridos. No hace mucho teníamos un equipo de Nacional B, planteles en Argentino A, y hoy somos todos equipos que jugamos la Liga. Es un hecho que sucedió, pero que te marca un parámetro. Hace cuatro años estábamos mejor, con otro tipo de competencias, con otro tipo de jugadores”, reconoció el entrenador. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA