En plena conferencia de prensa después de la consagración, Miguel Ángel Russo fue sorprendido por los jugadores de Boca, quienes lo empaparon con un baldazo de agua, entre cantos y festejos por la conquista de la Superliga.

"Estamos en una noche de festejos, es indudable", lanzó el técnico tras se mojado por Marcelo Weigandt, Franco Soldano, Emmanuel Mas, Nicolás Capaldo y Carlos Izquierdoz.

Sobre la remontada que el equipo tuvo sobre River en las últimas dos fechas, el entrenador valoró la "mente fría" de sus dirigidos para manejar un partido muy emocional frente a Gimnasia. "A veces el fútbol te pone estas cosas, este grupo ha sufrido mucho, hoy les tocó mantener la mente fría y tranquila, es muy difícil", sostuvo.