En pleno conflicto por su decisión de abandonar el Barcelona, el astro argentino Lionel Messi decidió que no asistirá este domingo a la Ciudad Deportiva del club catalán para pasar las pruebas médicas y un test de coronavirus, lo que encamina la situación de su salida hacia un conflicto legal.

El capitán de la selección argentino considera que su contrato ha finalizado y, como ya solicitó marcharse del club libre, no acudirá ni a las pruebas médicas mañana ni al arranque de los entrenamientos bajo las órdenes del nuevo DT, Ronald Koeman, el próximo lunes, adelantaron a Télam fuentes del entorno del jugador.

Messi hizo llegar su decisión a través de sus abogados, quienes enviaron un burofax que hasta la noche de Cataluña no había llegado a la institución "blaugrana".

Fuentes oficiales del FC Barcelona dijeron a Télam que no les consta ninguna comunicación por parte del delantero argentino, aunque el club tenía previsto enviarle una notificación formal para recordarle que tiene contrato en vigor y que, por lo tanto, debe presentarse a los test de coronavirus en la Ciudad Deportiva, apuntó el diario catalán Sport.

Definido este movimiento, Messi deja bien claro cuál es su firme voluntad y vuelve a tensionar la cuerda con la cúpula directiva de la entidad, con la que quiere negociar una salida pacífica mientras resuenan tambores de guerra.

A la expectativa en torno a la reaparición pública de Messi, se suma la ansiedad por saber si el astro se reunió en las últimas horas con el que puede ser su futuro entrenador, el DT del Manchester City inglés, el catalán Pep Guardiola, al que anoche se lo vio -foto incluida en Instagram-en un restaurante de la ciudad condal.
 

Fuente: agencia Télam