Simone Biles encendió las alarmas del mundo en la final por equipos de gimnasia artística en los Juegos Olímpicos. Luego de un salto fallido, la máxima estrella de Estados Unidos se marchó a un costado con los entrenadores y quedó fuera de la competencia. Jordan Chiles la reemplazó en las barras asimétricas.

“Simone Biles se ha retirado de la competición final por equipos debido a un problema médico. Será evaluada diariamente para determinar la autorización médica para futuras competiciones”, informó USA Gymnastics en sus redes.

Biles llevó a cabo su rutina, pero no realizó el salto que había informado. Tras una caída irregular, la cuenta oficial de Tokio informó que estaba “siendo atendida por un entrenador” y que había abandonado el lugar.

La estrella no realizó el calentamiento para las barras asimétricas y le dejó su lugar a Jordan Chiles. Cuando volvió a irrumpir en el Centro de Gimnasia de Ariake, Biles estaba con su campera y sólo se limitó a celebrar la performance de su equipo.

El medio norteamericano USA Today, uno de los primeros que confirmó la situación, detalló sobre la escena: “Biles, visiblemente molesta, habló con una de sus entrenadoras personales, Cecile Landi, y la doctora del equipo, Marcia Faustin”.

Según advirtió el medio The Athletic, John Roethlisberger transmitió en la NBC que la baja de Biles no estaba asociada a una lesión física sino a un “tema mental” que está atravesando. No es un detalle menor esta información sobre la figura olímpica.