Corría el segundo semestre de 1976 y Huracán de Comodoro Rivadavia conformaba el mejor equipo de su historia y una campaña excepcional en el Torneo Nacional de ese año con 17 puntos en 18 fechas (cuando las victorias valían dos). Tras jugar (y perder) contra Talleres y hacer debutar a un pibe que no tenía aún 16 años, Argentinos recibía a los del sur con la obligación de ganar y no perderle pisada a los cordobeses.  TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA