El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, se mostró confiado en que la ceremonia inaugural de los Juegos de Olímpicos Tokio 2020 "será un momento de alegría y alivio".

"No soy un profeta. Veremos cómo me sentiré al ingresar al estadio para la ceremonia de apertura. Creo que será un momento de alegría y alivio", manifestó Bach en la vigilia del inicio formal de la cita postergada para este año por la pandemia de coronavirus.

En ese contexto, el número de personas, excluyendo a los deportistas, que asistirán en el Estadio Olímpico de Tokio será menos de un millar, según anticipó la agencia Kyodo News.

Ese grupo de personas serán invitados VIP y serían los únicos en asistir presencialmente al acto en el estadio, con capacidad para 68.000 espectadores.

Entre las personas presentes en el estadio estará el emperador de Japón, Naruhito, quien será el encargado de declarar inaugurados los Juegos de la XXXII Olimpiada y, entre los asistentes invitados, se contará la primera dama estadounidense, Jill Biden, según lo adelantó el martes pasado la Casa Blanca.

Bach habló de "una sensación de alivio porque el camino para esta ceremonia no fue fácil" y destacó que "el movimiento olímpico está en el centro de la sociedad".

"No vivimos en un mundo tranquilo, vivimos en un mundo muy frágil, debemos reaccionar a esto y encontrar el camino correcto para el movimiento olímpico", aseveró.

En en el marco de una rueda de prensa para los Juegos Olímpicos de Brisbane 2032, Bach reconoció su "alegría en particular por los atletas".

"Sé cuánto desean este momento y pueden finalmente disfrutarlo en circunstancias muy especiales", expresó.