Lágrimas, llantos descontrolados, cantitos de cancha, algunos hasta envueltos en banderas de Argentina. La cantidad de gente es inmensa para despedir al jugador más grande de la historia del fútbol.

La ceremonia se realiza a cajón cerrado. Pasado el mediodía, había 3 kilómetros de gente que espera despedir al mejor jugador de fútbol de toda la historia. Los familiares realizaron un encuentro íntimo durante la madrugada.

La dificultad que tiene esta ceremonia fúnebre es la exigencia del distanciamiento social, considerando que esperan la llegada de al menos un millón de personas. La gente está realmente muy amontonada. TERMINA DE LEER ESTA NOTA HACIENDO CLICK ACA