Franco recibió una grata sorpresa en octubre de 2018 cuando la Unión de Rugby Austral lo convocó para integrar el seleccionado que participaría del Select 12,  que se disputó en Carlos Paz, Córdoba. Pero no era todo bueno en aquel momento para el "Perro". Su mujer había sido diagnosticada de depresión posparto luego de tener  a su hijo y al momento del viaje estaba internada y medicada.

Máximo estaba a cargo de su padre, que les comentó a los miembros del staff técnico que no podría viajar por su situación. Lejos de ver un escollo, el Head Coach Diego Rios junto a sus compañeros de equipo: Claudio Legorburu, Cristian Peña y Walter Castro, le dijeron a Franco que viaje con su hijo. De ahí, una emotiva travesía que culminó con el niño conociendo a sus abuelos paternos y siendo el jugador número 25 del plantel.

Algunos de los jugadores se enteraron en el colectivo que viajarían con un niño, mientras que a los referentes ya se les había comunicado. Un grupo que se armó en unas semanas,  un viaje fraternal que los unió y que casi termina con el equipo dando el batacazo en aquel torneo, ya que sin rodaje llegó a disputar las semifinales del campeonato, perdiendo con el  campeón Misiones.  "No sabía cómo iban a reaccionar mis compañeros. Fue muy lindo porque me recibieron muy bien. Algunos no entendían nada. Ahí nomás Máximo se dio con ellos y eran como los tíos. Todos querían tenerlo en brazos. Se tiraban al piso para jugar con él. Fue tan hermoso ver que todos los chicos estaban pendientes. El único momento que me dejaban solo era para cambiar pañales (risas). El plantel lo vivió  de manera especial. Cada vez que había foto lo buscaban  para que salga. Hoy cuando nos cruzamos en la cancha siempre me preguntan cómo anda y con muchos también cambiamos mensajes", recordó Franco a Pasta de Campeón.

Otro de los grandes momentos para el rugbier radicado en Caleta Olivia fue que sus padres, Gloria y Edmundo,  pudieron conocer a su nieto y fueron también de gran ayuda cuando debía enfocarse en los partidos: "mis viejos no lo conocían, son de Mendoza. Cuando se enteraron que viajaba a Córdoba se fueron para allá y se los dejaba en los partidos. Fue muy emocionante el encuentro. Una gran felicidad por ver a mis viejos y cómo vivieron esa unión. Fue hermoso".

 

 

Martínez enfatiza en que los valores que le inculcó el rugby fueron un motor determinante para su vida. Un legado que le transmitió su papá y que él le pasará a Máximo. "Toda la vida mi viejo me dijo que es lo que era el rugby y en ese momento lo  viví en persona. Me ha dado todo el deporte: amistades, un trabajo, una familia y esta familia del corazón que tenemos con Máximo. Es único y  voy a buscar la forma de inculcarle todo a mi hijo  porque cuando sepa cómo nació su historia lo va a hacer fuego en su corazoncito. Él lo va a recordar mucho y los chicos creo que también. Siempre me preguntan por él y es re lindo saber que tuvimos tanto apoyo en ese momento que fue tan duro. Creo que en los peores momentos salen las mejores cosas y  tuve todo un plantel para apoyarnos. Muchos me siguieron escribiendo preguntando por cómo evolucionaba todo.  Cada vez que nos cruzabamos en contra en el Austral había un saludo fraternal, un abrazo fuerte”, comentó.

En la actualidad Franco es preparador fisico y es colaborador de algunas c categorias del club de Caleta Olivia. Vive con su mujer y Máximo, que corre detrás de la ovalada todo el día.

El mensaje de Franco y su mujer Fernanda

La depresión es una enfermedad silenciosa y solo los que la padecen saben de qué se trata. Hay que acompañar, entender y ser muy cuidadoso si se nota algún comportamiento extraño. 

"Ella fue muy valiente porque ya había tenido antes un cuadro similar y estaba medicada. Decidió cortar con el tratamiento para sobrellevar el embarazo de manera sana para Máximo y los pronósticos de una complicación en su salud terminaron cumpliéndose.  Recibí mucha ayuda de las tías de mi mujer y de Javier, su padre. Yo no quería dejarlo porque era muy chiquito y no quería alejarme de él", admitió Franco.

Gracias a Dios Fernanda pudo salir adelante no hace mucho. A estas patologías  hay que prestarle mucha atención y cuidado porque muchas veces se las deja pasar por alto.  "Dicen de afuera ponele ganas, dale para adelante, porque es un deterioro imperceptible a la vista. Solo lo que los padecen lo entienden. Hasta a mí a veces me cuesta entender. Por eso es una concientización que me gustaría dejar para los que tienen una compañera y sufre eso. Ahora estamos bien en familia. Nos ponemos a recordar todo eso y nos une más que nunca", comentó.

Queremos agradecer todo el apoyo que recibimos del staff del seleccionado mis compañeros, al club  San Jorge que siempre estuvo preocupándose por mí, por Máximo y Fernanda. También a  Marcos Bucci y a su hermano Sergio, otras grandes personas que me dio el Rugby y nos ayudaron un montón, a mis hermanos Juan Manuel que fue referee de la URA, a Ignacio que estudia en Córdoba y estuvo haciendo el aguante en el torneo y a mis viejos”, finalizó.