Riquelme y Miguel Ángel Russo tendrán este martes una reunión en la que se charlaría sobre la salida del entrenador de Boca. Los malos resultados, pero especialmente los problemas en el funcionamiento, podrían decretar la salida anticipada del entrenador.

La derrota de ayer frente a Estudiantes en La Plata parece haber sido la gota que rebalsó el vaso. Los constantes cambios de esquema, la falta de vocación ofensiva y los inconvenientes para identificar una idea de juego provocaron que muchos dirigentes sostengan que el ciclo ya está terminado.

El contrato de Russo con Boca finaliza en diciembre y la idea de Riquelme no es echarlo, pero esperaría un gesto en caso de que coincidan en que la situación llegó a un límite. La charla será mañana, en la vuelta del plantel a los entrenamientos.