BUENOS AIRES (ADNSUR) - Este miércoles, se confirmó la muerte de Raúl Machuca, cuñado de Diego Maradona. El hombre de 77 años se encontraba internado desde hacía más de 20 días en una clínica de Vicente López por coronavirus y esta mañana los médicos confirmaron su fallecimiento.

Machuca era el esposo de Rita Maradona –mejor conocida como Kity–, una de las hermanas mayores del Diez. Raúl era paciente de riesgo, ya que presentaba hipertensión y sobrepeso. Es por eso que siempre respetó la cuarentena a rajatabla y la única que salía del hogar para hacer las compras esenciales era la hermana de Pelusa, según detalló Infobae.

Sin embargo, aunque no supieron el origen del contagio, ambos se infectaron de COVID-19. A fines de julio, Machuca fue trasladado en estado grave al Sanatorio La Torre, ubicado en la zona Norte del Gran Buenos Aires, con una fuerte neumonía. Allí, fue asistido por Leopoldo Luque, médico de cabecera de Diego, e hisopado con un test PCR junto a su mujer y ambos dieron positivo.

Con el correr de los días el cuadro de Machuca fue empeorando, pasó los últimos 15 días internado en una sala de terapia intensiva con la neumonía cada vez más crítica y una insuficiencia renal, por lo que estaba en diálisis. Kity, por su parte, si bien dio positivo, se encuentra transitando la enfermedad de manera asintomática y aislada en su casa. 

La noticia impactó al actual entrenador de Gimnasia de La Plata. Diego es paciente de riesgo por sus antecedentes cardíacos. Tanto Kity como Raúl eran muy cercanos a él antes de la cuarentena obligatoria.

Incluso su hermana lo iba a visitar frecuentemente a su vieja casa de Bella Vista, donde hasta vivió durante algún tiempo, y agasajaba a Pelusa con su famoso puchero, muchas veces elogiado por el astro de Villa Fiorito.

Por ese motivo, Maradona le dedicó unas palabras a Kity mediante su cuenta oficial de Facebook, donde redactó: "Kitty, hermanita, lamento en el alma la partida del Colo, tu compañero de toda la vida. Yo lo siento mucho por vos, por Sandra y por Christian. Y le agradezco a Dios que sigas conmigo, juntos, como nos enseñaron mamá y papá. Te mando un beso enorme, te quiero".